Armas en la escuela
Por Michel Leidermann

Si hay una lección de tragedias como las matanzas de niños en las escuelas, es que avivan presiones para cambios y para que nunca más sucedan.

Pero siempre existe el peligro de que una solución desesperada plantee mayores peligros. Maestros y empleados armados para detener a personas perturbadas que ingresan a escuelas con armas, presentan un mayor peligro.

Funcionarios escolares armados pueden ser el futuro en Arkansas después de que la junta estatal que regula las empresas de seguridad privada, autorizó a 14 escuelas para entrenar y  armar a su personal. Maestros y funcionarios escolares armados es una perspectiva que horroriza a la mayoría. 

Las encuestas mostraron un apoyo abrumador a severas verificaciones de antecedentes de los compradores de armas y restricciones a la venta de armas de tipo militar que pueden matar a muchas personas en cuestión de segundos. Pero no pasó nada…

Se puede entender por qué escuelas que no tienen el dinero para contratar a policías armados y entrenados, sientan que su único recurso para proteger a sus niños, sea armar a sus empleados que asumen el deber adicional de guardias de seguridad.

La terrible verdad acerca de las armas en las escuelas o en cualquier lugar que no están bajo el control de representantes de la ley y de oficiales de seguridad, es que aumenta la posibilidad de muerte y caos. Si usted porta un arma de fuego o mantiene una en su velador o en la guantera del auto, las probabilidades suben de que en alguna circunstancia la utilice, tal vez a propósito, quizás por error o accidentalmente. 

En ningún lugar es esto más cierto que en las escuelas, donde los altercados y desacuerdos entre alumnos son la orden del día y que afortunadamente rara vez terminan en disparos.

Pero si usted está encargado por la escuela de proteger a todas las personas, con simplemente cargando una rama a la vista, este podría no ser el último recurso. Las cosas a menudo escalan de ese punto en adelante.

Maestros experimentados no quieren saber nada de actuar como “vigilantes”. Saben que el sentido común y sus habilidades resolverán las situaciones conflictivas y que la providencia los protegerá de los pocos locos con rifles de asalto. 

A pesar de ello, el senador Jeremy Hutchinson (R-Little Rock), dijo que propondrá en 2014 una ley para que un mayor número de escuelas públicas permita a sus empleados portar armas de fuego en el campus.

 

“Yo no soy pobre”

“Yo no soy pobre, pobres son los que creen que yo soy pobre. Tengo pocas cosas, es cierto, las mínimas, pero sólo para poder ser rico. Quiero tener tiempo para dedicarlo a las cosas que me motivan. Y si tuviera muchas cosas tendría que ocuparme de atenderlas y no podría hacer lo que realmente me gusta. Esa es la verdadera libertad, la austeridad, el consumir poco. La casa pequeña, para poder dedicar el tiempo a lo que verdaderamente disfruto. Si no, tendría que tener una empleada y ya tendría una interventora dentro de la casa. Y si tengo muchas cosas me tengo que dedicar a cuidarlas para que no me las lleven. No, con tres piecitas me alcanza. Les pasamos la escoba entre la vieja y yo; y ya, se acabó. Entonces sí tenemos tiempo para lo que realmente nos entusiasma. No somos pobres”

— Por José Alberto Mujica Cordano (actual presidente de la República Oriental del Uruguay).

 

Edición de esta semana
DEBATE BILINGÜE ENTRE CANDIDATOS A ALCALDE DE LITTLE ROCK 
Un debate en el que participaron candidatos a la alcaldía de Little Rock, fue organizado por Rolando Ochoa de la cadena de televisión Univisión-Little Rock, Cesar Ortega pastor de la organización de servicio comunitario basado en la fe cristiana City Connections, y Michel Leidermann, director del periódico en español El Latino. El debate se realizó a las 7 PM del lunes 29 en la iglesia South City ubicada en la Baseline Rd con la I-30 en el Southwest de la ciudad.   / ver más /
El Obispo Anthony Taylor de la Diócesis de Little Rock, publicó una segunda carta el martes, 23 de octubre, actualizando información sobre la actual crisis de abuso sexual por clérigos y la ayuda para las víctimas.   / ver más /
Michel Leidermann
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par Michel Leidermann
Cuando los jóvenes de la antigua Atenas alcanzaban la edad de 17 años, se marcaba un momento en el que pasaban de ser jóvenes a ser considerados hombres responsables para la toma de decisiones sobre la ciudad. De ahí en adelante se les permitía el ingreso a las filas militares para luchar en la guerra.    / ver más /