FAMILIA DE ARKANSAS FINALMENTE REUNIFICADA TRAS 25 MESES DE DEPORTACIÓN VOLUNTARIA
UN PROCESO DE RESIDENCIA QUE DEBÍA TOMAR 4-5 MESES DEMORÓ MÁS DE DOS AÑOS
Por Michel Leidermann
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Dulce y sus seis hijos

El conmovedor relato de Dulce López de Alcázar, originalmente de Nicaragua y ahora ciudadana estadounidense, comienza en 2010 cuando se divorció de su primer marido y quedó sola con 5 hijos (Francisco, 20, Daniel, 17, Javier, 15, Carlos, 12, Gabriela, 10).

En ese momento pensó que su mundo había llegado a su fin y no sabía lo que iba a pasar a continuación. Exactamente pasó un año desde su divorcio hasta conocer a su actual marido, Oscar Alcázar, oriundo de Chiapas. El “encuentro” tuvo su origen en una sala de chat de una radio local donde empezaron a charlar en línea. 

Desde el principio, Dulce le confesó ser madre divorciada con 5 hijos y que ellos eran su primera, segunda y tercera prioridad en su vida. 

Oscar dijo que estaba bien y es cuando comienza su nueva historia familiar.

Oscar trabajaba en el Maumelle Country Club y es unos años más joven que Dulce, pero muy maduro y responsable. Cuando se vieron por primera vez dos semanas después de comenzar a chatear, ese mismo día Oscar le dijo que se casaría con ella. Ella le respondió que estaba loco pues acababa de salir de una relación de 17 años y el matrimonio era la última cosa en su mente y que sólo quería un amigo con quien hablar. Oscar rebatió que él sabía en el fondo de su corazón, que había encontrado a su alma gemela y que si Dios no los reunió antes, era porque no era el momento adecuado.

Decidieron casarse unos meses más tarde y empezaron el proceso para conseguir la residencia para Oscar, pues él era indocumentado. Como anteriormente él había recibido una multa de tráfico por mal parqueo en Benton y todavía debía completar algunas clases sobre tránsito, resolvieron pagarla para no tener problemas con sus papeles para la ciudadanía.

Entonces fue cuando las cosas fueron cuesta abajo pues la policía de Benton, viendo que la multa estaba aún pendiente, decidió llamar a la Migra (ICE) para que se lo llevaran. Le dieron la opción de ser deportado a México y no regresar durante 10 años o salir voluntariamente y ser elegible para regresar después de obtener una dispensa en cuyo caso la espera estimada era de 4-5 meses. Pero ICE lo mandó al centro de detención federal en Louisiana y para salir bajo fianza, tuvo que pagar  $8.000.

Después contrataron subsecuentemente y pagaron honorarios a dos abogados en Little Rock los que no consiguieron que Oscar permaneciera en EEUU mientras completaba los documentos de regularización.

Es importante notar las fechas de los eventos: el 6 de diciembre de 2012 Oscar aceptó abandonar voluntariamente el país antes del 6 de marzo de 2013. Dulce estaba en las últimas semanas de embarazo, cuando su presión arterial empeoró llegando a 220/115 y el 18 de diciembre ingresó al hospital. Su hijita Camila Nicole Alcázar nació el 19 de diciembre 2012 y Oscar la acompañó en todo el alumbramiento y lloró de alegría mientras sostenía a la recién nacida por primera vez. Alcanzó a verla por los primeros 2 meses y medio de su vida y durante ese tiempo él silbaba una cierta melodía y la bebita lo miraba y sonreía. Este fue un ritual cotidiano entre ellos dos que sólo el amor entre un padre y su hija puede entender. Entonces llegó el tan temido 5 de marzo de 2013, el día en que Oscar iba a ser separado de su familia porque la ley estipulaba que un inmigrante indocumentado casado/a con un ciudadano/a que está tratando de conseguir la ciudadanía, tiene que regresar a su país de origen y esperar allí por su visa. 

Mientras tanto se aprobó un cambio de política migratoria, justo después de que Oscar salió para México, para que en estos casos, no tener que salir del país y hacer los trámites en EEUU. La mala suerte para ellos, fue que la nueva política entró en vigor a finales de marzo de 2013 y Oscar tenía que salir voluntariamente el 6 de marzo.

En el aeropuerto de Little Rock se dijeron adiós y a partir de ese mismo día, el corazón de Dulce quedo destrozado causándole una cantidad de problemas emocionales, depresivos, de ansiedad, y financieros. Aún así logró mantener un trabajo a tiempo completo como intérprete en el hospital UAMS y ser la mamá y el papá de los 6 hijos.

Al mantener su trabajo a tiempo completo y recibir la manutención de los hijos de su ex marido, no calificaba para cualquier tipo de ayuda del gobierno a excepción de WIC y ARKids para sus hijos. 

Poco a poco el tiempo comenzó a pasar, los días se convirtieron en semanas, las semanas se convirtieron en meses y meses en más de dos años. Sus abogados en Little Rock no le dieron ninguna noticia sobre Oscar y le dijeron que no se podía hacer nada hasta recibir una respuesta de la Migra. Se suponía que la espera de los papeles seria de 4-5 meses, pero acabaron siendo 25 meses

La pequeña Camila crecía y sólo conocía a su padre a través de la computadora, pero nunca dejó de reaccionar aún a distancia, al reconocer el silbido de su papá y su tierno  nombre de “muñeca” y entonces ella sonreía y miraba a su papá en la pantalla gracias al programa “Facetime”.

Durante el tiempo que estuvo en México, Oscar pasó por todo un calvario. Perdió a su padre al que no había visto ni hablado en más de 10 años en Chiapas. Pero casi no tenía comunicación con Arkansas mientras él estaba allí debido a la falta de servicio de teléfono e internet. Por fin pudo regresar a la Ciudad de México y conseguir otro trabajo con el cual pudo pagar sus gastos allá pero no alcanzaba para enviar dinero a la familia en Little Rock. Además tuvo la mala fortuna de ser asaltado a punta de pistola y secuestrado por varias horas antes de poder zafarse sin daños. 

Por recomendación de conocidos, Dulce contrató al bufete de Aldabas Asesoría Migratoria de Ciudad Juárez (México) y la Lic. Nelly Espinoza le comunicó que  posiblemente Oscar estaría de vuelta en Arkansas en la primavera/verano. Los honorarios fueron $ 2.500 más las cuotas de las oficinas de inmigración por cada formulario diferente. El I-130 cuesta $ 420 y el I-601A cuesta $ 585, y además otros gastos, totalizando unos $5.000. 

Enfrentando los gastos de abogado, cuotas de inmigración, y pasajes de avión, Dulce necesitaba dinero y trabajaba a tiempo completo en UAMS y además desde casa vendía Premier Jewelry, pero aún así no le alcanzaba. Varias personas y medios conocieron de su caso pero no la ayudaron, solamente un ex compañero de escuela y la empresa Premier Jewelry la asistieron algo económicamente.

Después de tener que dejar su trabajo en UAMS y aumentar sus penurias, la New Life Church of Greater of Little Rock la ayudó con cupones para alimentos, regalos para los niños en Navidad y donaciones en los “garage sales” que hizo y hasta le enviaron un plomero cuando su casa se inundó. También la Diócesis Católica de Little Rock pagó algunas de sus cuentas de servicios públicos. El caso fue referido al Consulado de México en Little Rock (¡Oscar es mexicano!!!), que tampoco resultó en ayuda económica o de alimentos que ella más necesitaba. 

La falta de dinero resultó en la pérdida de la casa, vehículo y otros bienes materiales y hasta dificultad para poder alimenta a los niños.

Hasta que finalmente la familia recibió una buena llamada. “Puedo salir, me puedo ir hoy”, proclamó Oscar. “Era real, yo no lo podía creer. Fue una batalla y que finalmente llegó a su fin”, dijo Dulce. Por fin la familia recibió a Oscar en el aeropuerto el jueves 16 de abril.

Desde cuando los Alcázar se casaron en 2011, todo fue estrés y dolor. “Queríamos hacer lo correcto. Hemos pagado un precio muy pesado por ello”, detalla Dulce.

Además comenzando con la salida de Oscar a México, los estados físicos y emocionales de Dulce se precipitaron cuesta abajo. Los problemas psicosomáticos fueron tan intensos que Dulce fue internada en UAMS y hasta le aplicaron estimulaciones eléctricas para sacarla de la depresión. Lamentablemente junto con ayudar algo, el tratamiento le causó alguna pérdida de memoria y aún hoy en día toma medicinas diariamente y visita a un psicólogo regularmente.

“Al principio lo manejé bien, supongo, los primeros meses, pero acabé teniendo una crisis nerviosa en el trabajo”, indica Dulce. Ella cayó en depresión y fue despedida de su trabajo como intérprete médica certificada en UAMS (donde trabajó de agosto 2007 a agosto 2014) por “mala conducta” causada por sus ausencias medicas debidas a su estado físico-emocional y esto a pesar de estar validadas por los propios médicos de UAMS. Tampoco le pagaron su finiquito. Un abogado de Little Rock está apelando esta situación ante la Corte Suprema de Arkansas por despido injustificado. Igualmente están solicitando su aceptación por el Seguro Social para obtener pagos mensuales por su actual inestabilidad emocional y su fibromialgia. 

“Teníamos una buena vida en Little Rock por un tiempo. Pero lo perdimos todo (su casa de 11 años, y auto) porque al perder mi trabajo no pude pagar las mensualidades, sólo porque estábamos tratando de tomar la decisión correcta y hacer las cosas siguiendo las reglas”, lamenta Dulce. “La gente no se da cuenta de todo lo que tiene que pasar para obtener la ciudadanía, la cantidad de dinero que se necesita, y el estrés que pone en la familia”, agrega Dulce.

Dulce publicó su historia en Facebook, canal 4 le hizo un reportaje, y la revista Savvy Kids la incluyo en un reportaje sobre madres solteras que en realidad Dulce lo era mientras Oscar esperaba en México. 

Ahora la familia esta recomponiendo su vida. Su hijo mayor acaba de ser aceptado en la Escuela de Enfermería de UALR y Oscar está trabajando en una constructora de puentes viales Lexicon Inc. Steel Fabricator en Little Rock. Dulce sigue sus tratamientos para recuperarse completamente en breve plazo.

Oscar se dice decepcionado por la pobre solidaridad que la comunidad latina mostró hacia Dulce y sus hijos, cuando más la necesitaban y mientras ér esperaba en México. “Los americanos ayudaron más que los propios latinos” aseveró.

Pero por otro lado la triste experiencia de la separación familiar condujo a Dulce a reflexionar y decidir darla a conocerla para que otras familias en una situación similar eviten sufrir lo que ellos sufrieron. ?

 

Edición de esta semana
FAMILIA LATINA DE ACTORES EN ARKANSAS CENTRAL
El talento artístico entre los latinos as algo casi natural pero lamentablemente en Arkansas Central son pocos los casos en que se destacan por sus diferentes expresiones artísticas, en especial la actuación teatral.   / ver más /
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Michel Leidermann
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par Michel Leidermann
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