Nada nuevo desgraciadamente
Por Michel Leidermann
LA REDADA DEL ICE DEL MARTES 26 en la procesadora de pollos Petit Jean en Arkadelphia, fue sólamente parte de toda una campaña para deportar a indocumentados de Arkansas. Las llamadas de residentes latinos de la zona, dijeron que durante esa misma semana los agentes del ICE anduvieron también por Hope, DeQueen, Nashville, Russelville, Danville, El Dorado, etc. En el pasado hemos sabido de redadas en Little Rock, Maumelle, y en el noroeste del estado. Nada nuevo desgraciadamente.
Lo peor de todo esto es que con los nuevos poderes del ICE para prevenir y combatir el terrorismo, estas acciones son de sorpresa y dejan como herencia una situación destructiva en cuanto a los derechos humanos o civiles o como se les quiera llamar (los indocumentados también tienen derechos), especialmente en lo que se refiere a la separación de las familias. Padres indocumentados con hijos ciudadanos estadounidenses por ser nacidos acá, fueron enviados de regreso a México, sin ninguna consideración ni siquiera tiempo (ni una hora, ni una llamada telefónica), para hacer arreglos para sus hijos. Nada nuevo desgraciadamente.
Entiendo que los ataques terroristas del 9/11 acá en los EUA, las bombas en Madrid del año pasado y en Inglaterra hace un par de semanas, hayan creado una mayor paranoia entre los ciudadanos y las autoridades estadounidenses. Nosotros sostenemos que un indocumentado que viene a ganarse la vida para mejorar la situación de su familia, no es un terrorista y debiera ser tratado de forma diferente, sobre todo cuando está casado/a con un/a ciudadano/a o cuando tiene hijos nacidos acá y que nunca conocieron otra patria.
Los agentes de la ley entienden que la violación de una ley de entrada al país los convierte en ilegales y que mientras menos de ellos se encuentren acá, menos problemas tendrán con potenciales terroristas escondidos entre la población general. Nada nuevo desgraciadamente.
Sin una reforma de las leyes de inmigración que dé prioridad a la normalización de la situación legal de estas familias “mixtas” en primer lugar, que otorgue visas de trabajo temporales a los trabajadores que necesita este país para seguir alimentándose y gozar de su nivel de vida (campo, hoteles, restaurantes, construcción, etc.) siempre y cuando no tengan antecedentes criminales en segundo lugar, y sin una protección eficiente de las fronteras para terminar con esta paranoia que todo indocumentado puede ser un terrorista en potencia en tercer lugar, estos problemas, estos abusos a los derechos, y estas separaciones inhumanas, seguirán, sin que nada lo pueda impedir.
Pero ¡si se puede hacer! Todos esos políticos, incluyendo a los presidentes (Clinton no se escapa), que hablan tan bonito de como van a ayudar a los latinos, a los latinos indocumentados, a toda nuestra gente trabajadora y con deseos de progreso, a los cuales les van a dar mejor educación, más cuidados de salud, y todo eso…., siempre y cuando votemos por ellos.
Pero no podremos votar por ellos, porque no nos dejaremos engatusar con promesas vacías y porque ni siquiera podremos votar al no ser ciudadanos, cosa que es imposible sin una reforma inmigratoria. Nada nuevo desgraciadamente.
¡Que los políticos dejen hablar sobre el problema y pasen una nueva ley!
¿Y usted que opina?
el-latino@arktimes.com (501) 374-5108
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