VIOLENCI Y SALUD MENTAL
Por Michel Leidermann

El reciente reporte federal sobre el Departamento de Policía de Baltimore, enfatiza en la difícil relación entre los oficiales y las personas con enfermedades mentales.

El uso contraproducente de la violencia en estas relaciones, es el resultado de la falta de capacitación de los agentes, pero el fracaso en general para lidiar con los discapacitados mentales, es un tema más político que policial.

Un problema es la incapacidad en el Congreso de reconocer la importancia del tema y legislar medidas concretas para ayudar a los cerca de 44 millones de personas en EE.UU., que padecen algún tipo de mal mental. Sin embargo, la discusión sobre lo que debería ser una prioridad de salud, está contaminada por el divisivo debate sobre el control de armas.

Este año el Congreso contempló una medida que beneficiaba el tratamiento de los enfermos mentales con mayor organización y facilidad de servicios, con subsidios estatales y exigía a las aseguradoras que cubran la salud mental igual que la salud física. El proyecto pasó la Cámara Baja con un respaldo extraordinario para luego morir en el Senado.

El problema es que la medida surgió como la respuesta republicana a la masacre de la escuela Sandy Hooks, al definir que la causa de la masacre no era el fácil acceso de un enfermo mental a armamento de guerra -como dicen los demócratas- sino la enfermedad en sí.

La estocada final al proyecto, fue la enmienda del senador John Cornyn (R-Texas) que reponía el derecho a portar armas a los enfermos mentales después de “completar” su tratamiento. La intransigencia para cambiar la ley vigente en favor de facilitar mayor acceso a las armas, confirma que la prioridad no era la salud mental.

La enfermedad mental es un problema nacional. Un tercio de los indigentes la padecen, al igual que un altísimo porcentaje de pacientes encerrados en instituciones locales, estatales y federales. La falta de tratamiento tiene un alto costo económico y social cuando la opción es la calle o la prisión.

A los policías les toca lidiar con esta población en situaciones tensas. Esa es una realidad en la que los oficiales deben estar entrenados. Lo triste es que ante la falta de interés político hacia los enfermos mentales, para muchos de ellos el primer contacto social es con un policía en un callejón oscuro, en vez de con un médico.

 

NO BEBA AGUA DEL GRIFO

Tradicionalmente los consejos que se dan a los estadounidenses que viajan al Tercer Mundo de “No beber el agua del grifo”, es ahora una advertencia a nivel nacional, también.

Más estadounidenses están optando por el agua embotellada en lugar de beber del grifo, debido a preocupaciones de que las envejecíentes tuberías están liberando plomo que tarde o temprano termina en el agua. 

Escándalos de contaminación de plomo en el agua potable en Flint, Mich., y Newark, N. J., causan mayor preocupación en los consumidores. 

Pero el deterioro de cañerías para distribuir agua potable en las ciudades, es un problema nacional.

Años de publicidad negativa sobre las bebidas azucaradas, también ayudan a explicar por qué el agua embotellada está siendo consumida cada vez más. 

Sin embargo, es triste ver que EE.UU. no puede proporcionar agua potable sana a todos sus ciudadanos. 

El problema es que nuestros sistemas de agua, carreteras y puentes se siguen deteriorando sin ser reemplazados o reparados,  y sin embargo gastamos billones en guerras y otros embrollos en el extranjero, mientras no mejoramos la infraestructura nacional.?

 

Edición de esta semana
CIRUGÍAS DEL CORAZÓN POR VÍA SUBCUTÁNEA
Nuevas técnicas han permitido las cirugías mínimamente invasivas y tiempos de recuperación mucho más cortos para cientos de pacientes que han sido sometidos al reemplazo de la válvula aortica del corazón por vía de un catéter (cirugía percutánea a través de la piel) en lugar de las mayores cirugías de corazón abierto.    / ver más /
El 15° Festival Literario de Arkansas 2018 incluye en su la lista de autores y presentadores a una variada gama de escritores.   / ver más /
Michel Leidermann
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par Michel Leidermann
En todo EE.UU. los maestros se cansaron del tratamiento que sus gobiernos estatales dan a la educación y a los educadores.  Los gobernadores y las legislaturas republicanas están ahora promoviendo aumentar los impuestos para apaciguarlos. Los legisladores están tratando de encontrar maneras de mantenerlos en las aulas, sin darles un aumento.    / ver más /