¿QUIÉN FUE EL VERDADERO JESÚS?
12870A.jpg

Si un tribunal de justicia fuera a evaluar la evidencia de Jesucristo, ¿cuál sería la conclusión acerca de su identidad? Muchos eruditos han estudiado cuidadosamente los hechos sobre este personaje por su gran influencia en la historia humana.

Los arqueólogos, historiadores, científicos y académicos del Nuevo Testamento examinan la riqueza de la evidencia haciendo de Jesús la persona más singular en la historia mundial y ofrecen respuestas a las preguntas formuladas por los escépticos sobre su existencia, la credibilidad de sus afirmaciones, su verdadera identidad, su cumplimiento de la profecía, su resurrección, su importancia para nuestras vidas hoy, y la fiabilidad de los evangelios del Nuevo Testamento.

Entonces, ¿qué dicen los hechos? ¿Se puede confiar en los relatos de Jesús en el Nuevo Testamento, o tienen razón los escépticos? ¿Existió realmente Jesús? ¿Hay alguna evidencia histórica de Jesucristo?”

Usualmente, cuando se hace esta pregunta, la cataloga como “fuera de lo que dice la Biblia”. El Nuevo Testamento contiene cientos de referencias de Jesucristo. Hay quienes fechan la escritura de los Evangelios en el siglo dos d.C., esto es, más de 100 años después de la muerte de Jesucristo. Aún si este fuera el caso en términos de evidencias antiguas, los escritos hechos menos de 200 años después de que los eventos tuvieron lugar, son consideradas como evidencias muy confiables. 

Más aún, la gran mayoría de los estudiosos (cristianos y no cristianos) aceptan que las Epístolas de Pablo (al menos algunas de ellas) fueron de hecho escritas por Pablo en la mitad del primer siglo d.C., menos de 40 años después de la muerte de Jesús. 

En términos de evidencias de manuscritos antiguos, esta es una prueba extraordinariamente fuerte de la existencia de un hombre llamado Jesús en Israel durante el principio del primer siglo de nuestra era.

También es importante reconocer que en el año 70 d.C., los romanos invadieron y destruyeron Jerusalén y la mayor parte de Israel, matando a sus habitantes. ¡Ciudades enteras fueron literalmente quemadas hasta sus cimientos! Entonces, no debería sorprendernos si mucha de la evidencia de la existencia de Jesús fue destruida. Estos hechos obviamente disminuyeron la cantidad de testigos oculares del testimonio de Jesús, que sobrevivieron.

Considerando el hecho de que el ministerio de Jesús fue reducido a un lugar culturalmente atrasado en un pequeño rincón del imperio romano, hay una sorprendente cantidad de información acerca de Jesús que puede ser extraída de fuentes históricas seculares. 

Algunas de las más importantes evidencias históricas de Jesús, incluyen a Flavio Josefo, el más famoso historiador judío, que en sus “Antigüedades Judaicas” se refiere a Santiago como, “el hermano de Jesús, a quien llamaban el Cristo”. 

Hay un verso controversial (18:3) que dice, ““Ahora, había alrededor de este tiempo un hombre sabio, Jesús, si es que es lícito llamarlo un hombre, pues era un hacedor de maravillas, un maestro tal que los hombres recibían con agrado la verdad que les enseñaba. Atrajo a sí a muchos de los judíos y de los gentiles. Él era el Cristo, y cuando Pilato, a sugerencia de los principales entre nosotros, le condenó a ser crucificado, aquellos que le amaban desde un principio no le olvidaron, pues se volvió a aparecer vivo ante ellos al tercer día; exactamente como los profetas lo habían anticipado y cumpliendo otras diez mil cosas maravillosas respecto de su persona que también habían sido preanunciadas. Y la tribu de cristianos, llamados de este modo por causa de él, no ha sido extinguida hasta el presente.” (Antigüedades. XVIII.33. (Comienzos del segundo siglo).

En conclusión, existe una evidencia brumadora de la existencia de Jesucristo, ambas en historia bíblica y secular. Quizás la evidencia más grande de que Jesús existió es el hecho de que literalmente miles de cristianos del primer siglo, incluidos los 12 apóstoles, estuvieron gozosos de ofrendar sus vidas como mártires por Jesucristo. La gente morirá por lo que creen que es verdad, pero ninguno morirá por lo que ellos saben que es una mentira. 

 

Edición de esta semana
ORÍGENES DE LA INDEPENDENCIA DE MÉXICO
El proceso de la independencia de México fue uno de los más largos de América Latina. La llamada Nueva España permaneció bajo el control de la Corona española por unos tres siglos. Sin embargo, a finales del siglo XVIII, ciertos cambios en la estructura social, económica y política de la colonia llevaron a una élite ilustrada de novohispanos a reflexionar acerca de su relación con España. Sin subestimar la influencia de los tres eventos históricos principales: la Ilustración (el movimiento filosófico, político, literario y científico que se desarrolló en Europa y sus colonias a lo largo del siglo XVIII), la Revolución Francesa (un conflicto social y político, con diversos periodos de violencia, que convulsionó Francia y, por extensión de sus implicaciones, a otras naciones de Europa de 1789 a1799) ni la independencia de Estados Unidos, el hecho que llevó a la élite criolla a comenzar el movimiento emancipador, fue la ocupación francesa de España, en 1808.    / ver más /
A lo largo de su historia, México tuvo varios himnos nacionales que –por una u otra razón- terminaron en el olvido.    / ver más /
Septiembre 15 - Octubre 15  Durante el Mes de la Herencia Hispana (septiembre 15 - octubre 15), América celebra la cultura y las tradiciones de sus raíces en España, México y las naciones de habla hispana de América Central, Sudamérica y el Caribe.  / ver más /
Michel Leidermann
comentario
par Michel Leidermann
La capacidad del periodismo estadounidense para presentar las noticias libres de intimidación política y responsabilizar a los líderes políticos por sus acciones es uno de los elementos más importantes de la democracia en los Estados Unidos. Los estadounidenses damos por sentado que los medios de comunicación exponen a los funcionarios deshonestos que infringen la ley o abusan de los poderes de su cargo.    / ver más /