LA EPIDEMIA DE MUERTES EN ESTADOS UNIDOS POR CÓCTELES DE OPIÁCEOS ROMPE LOS PADRONES HISTÓRICOS 
HEROÍNA: LA SOBREDOSIS DE DROGA ES LA CAUSA DE MUERTE MÁS COMÚN ENTRE LOS AMERICANOS MENORES DE 50 AÑOS
13254A.jpg

La epidemia de los opiáceos abrasa las venas de EE.UU.. Según el diario The New York Times, en 2016 las drogas mataron a más personas que nunca, al menos 59.700 (una proyección a partir de datos oficiales y que continúa la escalada desde los 47.000 de 2014 y los 52.400 de 2015). El año pasado murieron por esta causa más americanos que en los 19 años de la guerra de Vietnam.

Del total de muertes, unas 35.000 fueron por consumo de heroína sola o cortada con opiáceos sintéticos ilegales que tienen su principal origen en China y que hasta traficantes de poca monta logran recibir por correo tras pedirlos en páginas ocultas de Internet. 

El compuesto más común desde hace cinco años, 50 veces más fuerte que la heroína, es el fentanilo —que mató al cantante Prince en 2016—, y otro más reciente pero poco usual es el carfentanilo, 100 veces más potente que el fentanilo y capaz de drogar con una pizca a un elefante de seis toneladas.

Pero ningún peligro por desmedido que sea parece espantar a un heroinómano. 

“Es una jodida locura lo que te digo, ¿verdad? Pues no me da miedo. Llega un momento en que no te importa nada. Esta mañana me levanté enfermo, vomitando y acabé comprando una heroína de mierda, sin ninguna potencia. Una pura basura”. afirmó Edward [nombre ficticio a petición suya], un blanco de 31 años en el barrio Overtown en Miami al noticiero BBC y 10 minutos después estaba en suelo, desplomado contra un semáforo, viendo los coches pasar.

El boom de la heroína ha escalado esta década y es consecuencia de libertad que se dio anteriormente al consumo médico de potentes analgésicos legales. Siguiendo la estela de la batalla de los 90 contra las tabaqueras, varios Estados han demandado a farmacéuticas por haber animado supuestamente el consumo de medicamentos adictivos influyendo en infinidad de doctores que los recetaron sin mesura. 

En Florida, uno de los Estados más castigados por la plaga, murieron más de 4.000 personas en 2016 por sobredosis relacionadas con opiáceos, según cálculos preliminares no oficiales. Las estadísticas públicas registraron de 2014 a 2015 un incremento de más del 100% en muertes por heroína y fentanilo. 

Después de varios años resistiéndose, el gobernador Rick Scott, un republicano muy conservador, declaró en mayo el estado de emergencia sanitaria y asignó $54 millones para el próximo bienio dedicada a la prevención, el tratamiento y la rehabilitación. Los adictos, reconoció Scott, “son hijos, hijas, madres, padres, hermanas, hermanos y amigos y sus tragedias dejan a sus seres queridos buscando respuestas y elevando plegarias para que alguien los ayude”

Las cifras de la epidemia son desmesuradas. En 2015 dos millones de americanos tuvieron problemas con opiáceos de receta y 591.000 con heroína. Esta droga supuso ese año un costo social de $51.000 millones, casi lo mismo que el nuevo aumento para gasto militar anunciado por la Casa Blanca. 

EE.UU. suma un 5% de la población mundial, pero consume el 80% del mercado global de opiáceos farmacológicos. Policías y bomberos han empezado a portar dosis de naloxona, un antídoto urgente para sobredosis, para intervenir en las que se encuentran en las calles. 

Nora Volkow, directora del principal instituto público contra la droga, el Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas (NIDA), afirma que urge una respuesta “multifacética” para la que defiende “investigar medicamentos alternativos no adictivos contra el dolor; desarrollar métodos más efectivos para contrarrestar las sobredosis y para el tratamiento de la adicción; y educar a la población, incluyendo a los doctores”. 

“La información disponible sugiere que el problema seguirá empeorando durante 2017”, indica Volkow, “Esta tendencia es el resultado de una crisis de salud pública alarmante. La sobredosis de droga ya es la causa de muerte más común entre los americanos menores de 50 años”, añade.

Por otro lado, el presidente Trump ha creado una comisión contra la epidemia. En sus discursos la ha definido –junto “al crimen y las pandillas”– como un factor de lo que denomina “la carnicería americana”. 

 

Edición de esta semana
CLÍNICAS MÓVILES LLEVAN ATENCIÓN DE SALUD A TODOS LOS RINCONES DE ARKANSAS
Por Michel Leidermann
Una clínica de salud móvil de la Comisión de Salud de las Minorías de Arkansas (AMHC) comenzará a brindar servicios en algunos condados del Estado a partir de esta primavera y espera poder hacerlo en el futuro en todos los 75 condados, en un esfuerzo por ampliar el acceso a la atención médica en las comunidades marginadas y vulnerables, como ser los inmigrantes o las personas en situación de pobreza o falta de vivienda.   / ver más /
El nuevo jefe del departamento de policía de Little Rock (LRPD), Keith Humphrey, habló con el Arkansas Times y EL LATINO para comentar sobre sus primeras semanas en el cargo y sus planes para el futuro del departamento. Humphrey se hizo cargo como jefe el 15 de abril.   / ver más /
El pasado jueves 2  de mayo en el  Southwest Community Center de Little Rock, la profesora de UA-Little Rock, Edna Delgado  Solorzano organización Mamás Unidas de Little Rock, celebró su junta mensual informativa sobre cómo facilitar los estudios universitarios para sus hijos... / ver más /
Michel Leidermann
comentario
par Michel Leidermann
Las críticas a la estrategia inmigratoria del gobierno de Trump son bien merecidas; su posición sobre la frontera ha sido no solo una catástrofe humanitaria y moral, sino que también ha empeorado la situación.   / ver más /