LA SEGURIDAD DE LOS ESTUDIANTES DEBE CONSTITUIR UN INTERÉS PRIMORDIAL Y CONVINCENTE 
Por Michel Leidermann
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Por Michel Leidermann

La masacre en la secundaria Marjory Stoneman Douglas en Parkland, Florida, es tan atroz y dolorosa que exhorta a “hacer algo” de inmediato. Pero los sentimientos frenéticos y las emociones desenfrenadas no hacen una buena política. El frío análisis debe reemplazar a las lágrimas de la desesperación y se debe hacer algo que resulte en un buen logro.

Hay realidades duras y hechos obstinados sobre las masacres escolares. Los tiroteos masivos en las escuelas tal como los conocemos hoy en día, son casi completamente eventos locales, tan impredecibles como los rayos, y anomalías absolutas cuando se los compara con el vasto universo educativo.

Los indicadores tradicionales son totalmente infructíferos para determinar el riesgo de tiroteos masivos en las escuelas. Este es el por qué.

En este siglo, en todo el mundo ha habido al menos 56 masacres escolares (definidas como un tiroteo masivo contra estudiantes que resultan en al menos dos muertes); 18 de ésos ocurrieron en los EE.UU.

De esos 18, ocho involucraron masacres cometidas en escuelas K-12, que resultaron en la muerte de 69 niños y adultos. Esos ocho incidentes sucedieron en 17 años, en 130,000 instalaciones escolares diferentes, a las que asisten aproximadamente 50 millones de estudiantes cada año.

No es necesario ser un analista para comenzar a comprender el grado de dificultad en tratar de anticipar con precisión o prepararse para cuándo y dónde podría ocurrir el siguiente tiroteo.

Pero Nikolas Cruz, como Stephen Paddock de Las Vegas o Adam Lanza de Newtown y tantos otros asesinos en masa antes que ellos, es simplemente otro asesino sin causa. 

Colectivamente, sus carnicerías representan alrededor de 1.800 muertes y casi 7.000 heridos en EE.UU.  desde el comienzo de 2013, aunque esa es sólo una pequeña fracción de las muertes relacionadas con armas de fuego en general.  

En un esfuerzo por reducir la violencia con armas de fuego o las masacres con armas de fuego, ¿deberíamos tratar de transformar la ley y la cultura estadounidenses sobre las armas, incluso si el éxito parece lamentablemente improbable?

Hay buenas razones para comprar una pistola para defensa propia o un rifle para cazar.

El movimiento para regular la propiedad de armas ha seguido ambas estrategias a la vez, luchando por un progreso gradual hacia el objetivo de restricciones mucho más estrictas. Pero las tensiones entre estas estrategias son ineludibles.

Varios estados han considerado órdenes de restricción que permitirían desarmar a las personas con evidencias de representar un peligro para los demás.  También podrían legislar obligaciones para informar tales peligros e imponer responsabilidad a las personas que no denuncien cuando saben que individuos presentan un peligro por su acceso a armas o sustancias para bombas.

Las masacres escolares son crímenes singularmente atroces, y debemos hacer todo lo posible para evitarlos. Eso comienza analizando y entendiendo mejor su singularidad.

En todas las masacres escolares desde el año 2000 en EE.UU., en menos en una el asesino era un estudiante o ex alumno de la escuela seleccionada. Esto es crítico porque delimita drásticamente los esfuerzos de prevención.

Tratar de protegerse de extraños individuos que atacan escuelas seleccionadas al azar sería una imposibilidad para siempre. Pero protegerse de los atacantes que ya son conocidos por muchos en la escuela, profesores y otros estudiantes, es mucho más factible.

En retrospectiva, la mayoría de los atacantes en las escuelas, dejaron abundantes señales de alarma, y si alguien hubiera podido vincular esos indicios, sus masacres podrían haberse evitado.

Saber quién puede ser esa persona y mantenerlo alejado de las armas y las escuelas es el mejor enfoque para detener las matanzas. Para adquirir ese conocimiento, debemos superar un par de obstáculos tradicionales.

El miércoles 21 en la Casa Blanca, el presidente Trump abogó por armar a los maestros. Los maestros están en las escuelas para enseñar y los estudiantes para aprender. Ya les pedimos a los maestros que críen a nuestros hijos. ¿Deberían proteger a nuestros hijos también disparando sus armas? ¿Con que eficiencia? ¿Y si hieren o matan a un alumno inocente?

No creo que nadie esté pidiendo prohibir todas las armas, pero estamos pidiendo soluciones de sentido común para mantener a nuestros hijos seguros

¿Y qué hacer con aquellos que invocan (a menudo equivocadamente) la 2ª Enmienda? La historia nos dice que los padres fundadores de la patria, que escribieron esas enmiendas se referían a una milicia, un tipo de grupo como la Guardia Nacional para evitar que el gobierno se convirtiera en una tiranía que fue lo que los impulsó para venir aquí. Quiere una pistola, consigue un permiso. Si quieres un rifle de asalto, únete al ejército.

Reconozco la realidad de que EE.UU. tiene millones de armas disponibles y profundas divisiones sobre ellas. 

Debemos comenzar a distinguir entre jóvenes delincuentes y verdaderamente violentos, y compartir esa información en tiempo real con el personal de la escuela. Del mismo modo, cada vez que un alumno es expulsado por violencia física o cualquier cosa que involucre un arma u otras conductas perturbadas, eso debe iniciar su evaluación psicológica por un profesional en la misma escuela y colocarlo en una lista de vigilancia por posible futura violencia.

Si las listas de vigilancia se pusieran en su lugar ahora, la probabilidad de detectar señales de advertencia y puntos de conexión para estudiantes potencialmente peligrosos, aumentaría exponencialmente.

Si anteriormente se hubieran implementado tales listas, todos los asesinos de masacres escolares de este siglo, excepto uno, habrían sido identificados en ellas.

La seguridad de los estudiantes debe constituir un interés primordial y convincente de vigilar más de cerca los peligros observados en los comportamientos de los alumnos que es de donde originan los tiradores asesinos escolares. 

 

Edición de esta semana
JORGE AGUIRRE GARCÍA: ALUMNO SOBRESALIENTE DEL 8º GRADO DE LA CLOVERDALE CHARTER SCHOOL EN LITTLE ROCK
Por Michel Leidermann
Jorge Aguirre García, de 14 años y alumno del 8º grado en la Cloverdale Aerospace Technology Conversion Charter Middle School en Little Rock, ganó la Distinción Nacional por su trabajo académico en Matemáticas completando MATH 180 II que es un sistema integral de instrucción, evaluación y desarrollo diseñado para equipar a los estudiantes con el conocimiento, el razonamiento y la confianza para prosperar en álgebra. Fue uno de tres jóvenes en la nación votados para este honor.   / ver más /
El sábado 9 a las 7 PM, agentes policiales fueron enviados al #8706 Stanton Road casi esquina con Baseline Rd por una denuncia de asalto. A su llegada, los oficiales se pusieron en contacto con José Ibarra, quien informó que había sido apuñalado por Carlos Umberto Ramos de 36 años. Ibarra sufría de una herida de arma blanca en el pecho. Los oficiales también localizaron una segunda víctima, Evedencio Ramón Ordóñez, de 33 años, con una aparente herida de arma blanca en el pecho quien fue transportado a UAMS donde murió más tarde como resultado de sus heridas.   / ver más /
Michel Leidermann
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par Michel Leidermann
Trump está tratando de hacer que EE.UU. vuelva a ser blanco y los demócratas tienen demasiado miedo de denunciarlo tal cual. El ritmo agresivo de deportaciones de inmigrantes, la eliminación del programa DACA y las propuestas antiinmigrantes contra ciertos grupos, tendrán el innegable efecto de retardar la rápida diversificación racial de la población.   / ver más /