EL AGRAVIO DE LAS ENFERMEDADES MENTALES
Por Michel Leidermann

Hay una mancha sobre las enfermedades mentales que está causando mucho más daño que la propia enfermedad. De acuerdo con los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), una de cada dos personas en EE.UU. sufrirá de depresión, trastornos de ansiedad u otra enfermedad mental grave en algún momento de su vida.

Los niños y adolescentes son especialmente propensos a sufrirlas y, sin embargo, demasiado a menudo los niños que presenten signos de enfermedad mental son vistos solamente como de mala conducta mientras que los adolescentes son vistos como malhumorados por su desarrollo hormonal. Y en general la gente y los padres dicen no necesitan buscar ayuda por ahora. 

Cuando la opinión publica define a las personas con enfermedades mentales como locos y homicidas, a los niños se les comunica que la enfermedad mental es un tropezón y que deben evitar a las personas con trastornos mentales. Esto hace que se sientan aislados y algunas veces agresivos y tienen miedo de tomar su medicación. Todo lo que inicialmente saben acerca de los trastornos mentales es lo que ven en las películas y la televisión, donde estos enfermos se representan como débiles o peligrosos. Ellos no quieren ser marcados como tal, por lo que tratan de ocultar los síntomas e ignorar los sentimientos de ansiedad y depresión o ataques de pánico. Muchas veces se ponen en grave peligro y vulneran a amigos y familiares. Entonces ellos no reciben ayuda psiquiátrica hasta cuando es muy tarde. Si pudieran hablar sobre su pasado, reconocerían que está bien buscar ayuda y que, si la gente los enjuicia, lo deben ignorar.

La enfermedad mental debe ser tratada igual que la enfermedad física; la gente no culpa a un diabético por tener diabetes. Esto no quiere decir que la enfermedad mental es igual a la enfermedad física, sino que en la misma forma se deberá luchar contra el estigma creado sobre las enfermedades mentales. Ha llegado el momento para cambiar de enfoque y concientizar de que una enfermedad mental deber ser reconocida y tratada, no ignorada.

 

¿CUÁNDO SERÁ EL MOMENTO?

Los congresistas siempre se han excusado de tomar acción para evitar nuevas masacres colectivas. Recordemos lo que han dicho:

15 de diciembre de 2012, el día después del tiroteo en la escuela Sandy Hook “Este no es el momento de discutir el control de armas”.

18 de junio de 2015, el día después del tiroteo en la iglesia de Charleston “Este no es el momento de discutir el control de armas”.

13 de junio de 2016, el día después del tiroteo en el club nocturno de Orlando “Este no es el momento para discutir el control de armas”.

2 de octubre de 1017, el día después de la matanza en el concierto en Las Vegas “Este no es el momento de discutir el control de armas”.

6 de noviembre de 2017, el día después del tiroteo en la iglesia de Sutherland Springs “Este no es el momento de discutir el control de armas”.

15 de febrero de 2018, el día después del tiroteo en la escuela secundaria de Parkland “Este no es el momento de discutir el control de armas”.

Para los congresistas el tiempo y la urgencia no significan nada. ¿CUÁNDO SERÁ EL MOMENTO? 

 

Edición de esta semana
DEBATE BILINGÜE ENTRE CANDIDATOS A ALCALDE DE LITTLE ROCK 
Un debate en el que participaron candidatos a la alcaldía de Little Rock, fue organizado por Rolando Ochoa de la cadena de televisión Univisión-Little Rock, Cesar Ortega pastor de la organización de servicio comunitario basado en la fe cristiana City Connections, y Michel Leidermann, director del periódico en español El Latino. El debate se realizó a las 7 PM del lunes 29 en la iglesia South City ubicada en la Baseline Rd con la I-30 en el Southwest de la ciudad.   / ver más /
El Obispo Anthony Taylor de la Diócesis de Little Rock, publicó una segunda carta el martes, 23 de octubre, actualizando información sobre la actual crisis de abuso sexual por clérigos y la ayuda para las víctimas.   / ver más /
Michel Leidermann
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par Michel Leidermann
Cuando los jóvenes de la antigua Atenas alcanzaban la edad de 17 años, se marcaba un momento en el que pasaban de ser jóvenes a ser considerados hombres responsables para la toma de decisiones sobre la ciudad. De ahí en adelante se les permitía el ingreso a las filas militares para luchar en la guerra.    / ver más /