Los demócratas y la inmigración
Por Michel Leidermann
Antes de las elecciones del 7 de noviembre y a pesar de las históricas marchas de la primavera pidiendo una reforma de la legislación de inmigración y en protestas de las propuestas antiemigrantes, los republicanos impulsaron en septiembre en el Congreso, la Ley del Muro 2006 con ayuda de varios legisladores demócratas —(26 en el Senado y 64 en la Cámara de Representantes). Y el 26 de octubre, el presidente Bush promulgó la ley.
La mayoría de los expertos predijeron que los electores cobrarían revancha en las urnas si los legisladores no aprobaban algún proyecto de seguridad fronteriza. Pero sólo una minoría de los votantes citó la inmigración como un factor extremadamente importante en su preferencia de por quién votar, mientras que la guerra en Irak, la economía, el terrorismo y los cuidados de salud, fueron los problemas que más les preocupaban.
¿Tomarán los demócratas la batuta de la reforma migratoria ahora que controlan el Congreso? Los demócratas no están precisamente saltando de dicha ante la oportunidad. En su lista de prioridades, la llamada Nueva Dirección para Estados Unidos, la inmigración está visiblemente ausente.
En su primera rueda de prensa después de que los demócratas tomaran el Congreso, la presidenta de los representantes demócratas, Nancy Pelosi ni siquiera mencionó la palabra inmigración.
Para Bush y la nueva mayoría demócrata, pocos temas ofrecen tantos puntos en común como la reforma inmigratoria. Desde el primer día de su administración, Bush ha querido dar una solución práctica al problema de la inmigración.
Los demócratas, por su parte, han sido vistos como más inclinados a apoyar una reforma—que complementaría medidas de seguridad y acciones punitivas para los empleadores que contraten a indocumentados, con un programa de trabajadores temporales y una oportunidad para que millones puedan arreglar su situación.
Aunque no alcanzó la importancia de otros temas en estas elecciones, nadie debiera deducir que la inmigración no interesa a los votantes estadounidenses.
¿Qué se puede concluir del mensaje sobre inmigración que enviaron los electores? En el mejor de los casos, que los votantes están frustrados por la falta de acción hacia una reforma migratoria significativa a nivel federal. El sistema de inmigración actual deja a los estados a enfrentar por su cuenta una lamentable situación que sólo podrá remediarse plenamente desde Washington.
Puede que la inmigración no figure muy alto entre las preocupaciones de los votantes en general, pero la mayoría dice apoyar una reforma completa. Una de las encuestas a boca de urna encontró que casi 6 de cada 10 votantes dijeron que creían que a los inmigrantes indocumentados que trabajan en EUA se les debía ofrecer una oportunidad de legalizar su situación.
No hay duda de que una reforma integral va a requerir liderazgo en el Congreso. Así que les corresponderá a los políticos más juiciosos recordarle a la gente, que los EUA simplemente no pueden solucionar este importante problema sólamente con la construcción de muros.
Los demócratas tienen ahora la oportunidad de aprobar una legislación que Bush quiera promulgar. Quizás la inmigración ilegal no haya motivado esta vez a los votantes como lo predijeron los republicanos, pero ese puede que no sea el caso en el 2008, si los demócratas se quedan dormidos y tampoco aprueban pronto una reforma.
Edición de esta semana
GOBERNADOR FIRMA LEYES QUE PERMITEN LICENCIAS DE ENFERMERÍA Y MATRICULA UNIVERSITARIA ESTATAL A BENEFICIARIOS DE DACA 
Por Michel Leidermann
La legislatura de Arkansas finalmente aprobó dos proyectos de ley que benefician a jóvenes DACA (Acción Diferida para los Llegados en la Infancia) y el miércoles 10 el gobernador de Arkansas, Asa Hutchinson, las firmó para entrar en vigencia de inmediato en todo el Estado.   / ver más /
Por Michel Leidermann El gobernador republicano de Arkansas, Asa Hutchinson, dijo a reporteros el miércoles 10, que planeaba firmar un proyecto de ley del Senado SB411 contra el estado de “ciudad santuario” y aprobado por los legisladores el último día de la sesión legislativa, a pesar de su preocupación de que una disposición dentro de la ley podría conducir al más perfilamiento racial.   / ver más /
Michel Leidermann
comentario
par Michel Leidermann
El proyecto de ley SB 411 de Arkansas contra las “ciudades santuario”, es un ataque dirigido principalmente a Little Rock, que no es una ciudad santuario. Fue aprobado por la legislatura republicana de Arkansas y promulgada por el gobernador Asa Hutchinson   / ver más /