¡Reforma aún muy lejos!
El proyecto de reforma a la inmigración actualmente en discusión es la base para una nueva ley o para el fracaso legislativo. El optimismo se debe a que es el primer paso concreto, pero el recorrido será largo y lleno de escollos. En verdad, las posibilidades de una ley de reforma son tan lejanas hoy, como antes. El falso entusiasmo por una reforma, podría resultar prematuro y engañoso. No hay ninguna garantía de que vaya a aprobarse en esta oportunidad.
El proyecto presentado en el Senado está muy lejos de ser el ideal porque cambia drásticamente el principio de reunificación familiar para otorga visas, reemplazándolo por una vía de puntos, cara y complicada para la legalización de los indocumentados.
Los opositores a la legalización de los indocumentados utilizan la palabra “amnistía “ para tratar de negar cualquier actitud positiva hacia los indocumentados y es una mentira absoluta en el contexto legal.
Por definición, amnistía es un perdón que no requiere acción por parte del perdonado y es muy diferente de las propuestas para regularizar a los indocumentados que se discuten, en que se les cobrará una multa como castigo, se les exigirá conocimientos de inglés e historia y buena conducta. Aquí no hay un perdón automático o incondicional, como en una amnistía, y sólo quien pague el precio podrá acceder a él.
La propuesta de legalización es similar a una negociación extrajudicial como se hace en todos los tribunales estadounidenses. Cuando un caso es complicado o costoso para la fiscalía, se hacen acuerdos de culpabilidad con la defensa. El procesamiento y expulsión de millones de indocumentados es impráctico y caro para todos, por lo tanto se negocia la pena. Así se maneja la ley.
Es lamentable que para algunos no hay otro castigo aceptable que no sea la deportación.
La reforma también podría incluir el Dream Act por el cual miles de estudiantes indocumentados a punto de finalizar la escuela secundaria con excelentes notas, y que podrían ingresar a la universidad, conseguirían beneficiarse con esta ley.
El Dream Act (Development, Relief and Education for Alien Minors Act) fue presentado el septiembre de 2003 al Senado pero en el curso de estos cuatro años ha sido revivido en diversas ocasiones, sin éxito. El Dream Act permite que estudiantes indocumentados que se graduaron de secundarias tengan la oportunidad de continuar sus estudios superiores y ganar un camino hacia la ciudadanía.
Desde el 2003, más de 390 mil buenos estudiantes indocumentados se han graduado de la secundaria pero sin ninguna esperanza de poder ingresar a la universidad.
La iniciativa haría que las universidades estatales traten a los estudiantes indocumentados como residentes del estado, lo que implica un pago de matrícula más bajo.
A nivel federal y estatal, han surgido iniciativas que prohíben que un estudiante sin un número de seguro social, aunque haya residido toda su vida en el estado, pueda tener acceso a la matrícula reducida.
De ser aprobado el Dream Act como parte de las reformas de inmigración, beneficiaría a unos 65 mil estudiantes cada año, siempre que los favorecidos demuestren buen carácter moral y no tengan antecedentes criminales. Ganarían la residencia sólo si obtienen un título universitario y si durante el paso por la universidad, mantienen el mismo alto nivel de notas obtenido durante la secundaria.
Ahora es el momento para que el Congreso permita que el tremendo potencial de estos estudiantes, pueda ser aprovechado por el país.
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Michel Leidermann
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par Michel Leidermann
El Partido Republicano (GOP) está en problemas más profundos de lo que sugiere la pérdida de un escaño en el Senado en la elección en Alabama. La fuente de ese problema se remonta al 19 de julio de 2016, cuando el GOP aceptó a Donald Trump como candidato a presidente.   / ver más /