Latinos deben unirse
Por Michel Leidermann
Las organizaciones latinas en defensa de nuestra comunidad debieran olvidar sus diferencias filosóficas y seguir el ejemplo pragmático de los grupos afroamericanos y judíoamericanos, y lanzar una campaña masiva contra los prejuicios raciales anti-latinos en prensa, radio y televisión, la industria de la música y las películas y los políticos.
El reciente debate migratorio en el Senado, que terminó con la derrota del proyecto de ley que hubiese permitido una vía a la legalización a 12 millones de trabajadores indocumentados, ha dado lugar a la mayor explosión de sentimientos antilatinos en las últimas décadas.
Los latinos ven las cosas de la misma manera. Una encuesta nacional realizada por Bendixen y Asociados dice que el 76% de los latinos está de acuerdo de que 'el sentimiento antiemigrante está creciendo”, y un 62% dice que este fenómeno los ha afectado directamente a ellos o a sus familias.
Pocos latinos creen en las afirmaciones de los que se opusieron al proyecto de regularización, en el sentido de que ellos sólo se oponen a la 'inmigración ilegal'.
En los últimos tiempos se ha evitado el debate honesto y se han manipulado los datos para resaltar los pocos aspectos negativos de la inmigración ilegal ,ocultando todos los aspectos positivos y los aportes a la economía del país, lo que hace difícil creer en la buena voluntad de los críticos.
El politicólogo Samuel Huntington de la Universidad de Harvard, afirma que “la avalancha de inmigración latina constituye una amenaza potencial a la integridad cultural y posiblemente política de los Estados Unidos'.
Sin embargo, aunque los 45 millones de latinos ya son la mayor minoría de Estados Unidos, no se ve de parte de los propios latinos y las organizaciones latinas, las acciones masivas nacionales que se originarían si los derechos civiles de los afroamericanos o judíoamericanos fuesen los atacados.
En la página de Internet de la Asociación Nacional de Personas de Color (NAACP), se destaca el titular de 'Campaña ¡Stop!', que es un llamado a la acción contra del racismo hacia los afroamericanos.
La NAACP y otros grupos afroamericanos constantemente lanzan campañas para denunciar públicamente el racismo, y recientemente forzaron el despido del animador de radio Don Imus, por un comentario racista sobre las integrantes negras del equipo de baloncesto femenino de la Universidad de Rutgers. De la misma manera, la Liga contra la Difamación (ADL) ha estado denunciando casos de racismo contra los judíos desde 1913.
Pero cuando se abren las páginas de Internet de La Raza, LULAC, o MALDEF, no se encuentra el mismo énfasis en el combate contra el racismo hacia los latinos. La consigna principal de La Raza es '! Ya es hora!', una cruzada nacional junto con la cadena de televisión Univisión y otros grupos latinos, para lograr que unos 2 millones de latinos se hagan ciudadanos y voten en las elecciones del 2008.
Las instituciones latinas están haciendo lo correcto con su convocatoria '¡Ya es hora!' para lograr que más latinos se hagan ciudadanos y voten. Sin embargo, los latinos necesitan hacer más para luchar en contra de la intolerancia.
Si se permite que siga creciendo el sentimiento antilatino, se mantendrá una subclase de 12 millones de indocumentados que no sólo está frustrada por no contar con un camino a la legalización, sino que podría originar protestas violentas en el futuro por la inacción de los legisladores y su rechazo por los críticos prejuiciados.
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par Michel Leidermann
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