Consulado móvil de México visita Springdale
El Consulado de México en Little Rock trasladará a su personal hasta Springdale el próximo sábado 8 de septiembre, para poder atender más cómodamente a los mexicanos residentes en el noroeste de Arkansas y tienen dificultad para desplazarse hasta Little Rock.
Los detalles finales sobre tipo y cantidad de servicios como la dirección del local donde se realizará aún se estaban finiquitando, pero funcionarios del consulado informaron que habría limitaciones al número de personas que podrían atender por ser un sólo día y además dependiendo si las personas lleguen con todos los documentos necesarios para tramitar su matrícula consular, pasaporte u otro tipo de documentos.
El consulado ha estado muy ocupado desde que abrió sus puertas el 25 de abril pasado en Little Rock. Ya ha expedido cerca de 5,300 documentos a ciudadanos mexicanos entre matrículas consulares, y pasaportes de 2 y 5 años.
Inicialmente atendía una media de 50 personas diarias, pero ahora el número llega a los 85 diarios, de lunes a viernes. En las mañanas se tramitan los documentos y en las tardes se entregan listos.
El cónsul Andrés Chao ya ha solicitado la llegada de más funcionarios diplomáticos desde México, para poder ampliar sus servicios. Su jurisdicción cubre además de Arkansas, partes de los estados de Oklahoma y de Tennessee, y es en ese mismo orden la procedencia de los “clientes” del consulado.
También es interesante conocer los orígenes de los mexicanos que han llegado hasta el consulado. Los 6 primeros puntos de origen son: Guanajuato, Jalisco, Descrito Federal, San Luis Potosí, Michoacán y Guerrero.
Asimismo el consulado atiende visas y otros trámites comerciales los días martes.
Para horario de atención y ubicación del consulado móvil o más información, llamar al consulado al 501-372-6933.
Edición de esta semana
JOVEN CHIHUAHUENSE LUCHA CONTRA SU CANCER EN LITTLE ROCK
Por Michel Leidermann
Al encontrarnos en tierra desconocida, cierto sentimiento de orfandad se profundiza haciéndonos tal vez más irascibles y rebeldes ante el nuevo país que escogimos como destino. De ahí que, con relativa frecuencia, establezcamos interminables comparaciones en las que, por supuesto, nuestro propio país tiene todas las de ganar… Nuestros modos entonces, de pronto, se convierten en los mejores, apareciendo con ello las ganas de imponerlos, de, por ejemplo, acostumbrar a nuestros vecinos a nuestras costumbres, olvidando que al cambiar de territorio o de continente dos verbos debemos conjugar, aun en la aparente contradicción que ambos términos –puestos uno al lado del otro-  pueden prefigurar: aprender y desaprender.   / ver más /
Michel Leidermann
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par Michel Leidermann
Al encontrarnos en tierra desconocida, cierto sentimiento de orfandad se profundiza haciéndonos tal vez más irascibles y rebeldes ante el nuevo país que escogimos como destino. De ahí que, con relativa frecuencia, establezcamos interminables comparaciones en las que, por supuesto, nuestro propio país tiene todas las de ganar… Nuestros modos entonces, de pronto, se convierten en los mejores, apareciendo con ello las ganas de imponerlos, de, por ejemplo, acostumbrar a nuestros vecinos a nuestras costumbres, olvidando que al cambiar de territorio o de continente dos verbos debemos conjugar, aun en la aparente contradicción que ambos términos –puestos uno al lado del otro-  pueden prefigurar: aprender y desaprender.   / ver más /