El estado de los puerquitos
Pienso que Arkansas es un buen estado. Pequeño, pobre y sureño, con muchas cosas buenas: belleza y variedad natural; corporaciones grandes; acogedor y franco, y los RAZORBACKS!!!!
La locura de los atletas y artistas súper millonarios en este país, realmente da que pensar. ¿Se acuerdan cuando a Pelé le pagaron UN MILLON de dólares? En ese momento los fanáticos del fútbol pensaron que el mundo se había acabado, que nada ni nadie podría superar eso.
Hoy en día, ya nadie se sorprende cuando el pelotero Alex Hernández firma un contrato de 5 años por $270 millones, o cuando traen al futbolista David Beckham por 5 años y $250 millones.
Y los astros del cine que cobran $20 millones por película además de royalties cada vez que la exhiben en un cine o la televisión.
¡El mundo está loco! Ya los millonarios no cuentan. Ahora cuentan los Billonarios.
Pero mientras la gente pague las entradas a los estadios y los cines, los tontos no son los que reciben el dinero.
Sin embargo en un estado pequeño, pobre y sureño como Arkansas, el fanatismo hasta casi religioso por los puerquitos Razorbacks, mueve a preocupación.
La reciente sportonovela de la partida del entrenador Houston Nutt y la llegada del nuevo entrenador Bobby Petrino, ocupó y sigue ocupando páginas enteras en los periódicos y horas en la radio y la televisión. Sólo se habla de los Razorbacks: porqué se fue o lo fueron y cuanto le pagaron o no le debían pagar, y como el nuevo entrenador dejó a su equipo profesional con sólo tres partidos antes de terminar la temporada. En fin, las mejores tragitelenovelas no pueden inventar un mejor argumento.
Además todos los arkansonianos se creen entrenadores: que tal jugada era equivocada, que debieran haber hecho esta otra. Que a Darren McFadden le robaron la copa Heissman. Un cuento de nunca acabar y que lamentablemente ocupa a los arkansonianos en demasía.
Nosotros los latinos somos fanáticos del fútbol, del nuestro, del que se juega con los pies y no con las manos, de nuestros equipos locales y nacionales, pero lo hacemos en tiempos y días de partidos: no a todas horas y todos los días del año.
Me pregunto donde están las prioridades de los arkansonianos. ¿No debieran dedicarse más a resolver los problemas que aquejan a nuestro pequeño, pobre y sureño estado?
¿Que pasa con la educación?: Arkansas está al fondo, pero muy al fondo de los 50 estados en cuanto a calidad de educación.
¿Que pasa con los cuidados de salud?: miles de arkansonianos incluyendo a latinos, no reciben atención adecuada o tal vez ninguna.
¿Y los caminos y carreteras de Arkansas?: están llenas de baches o de toneles naranjas en áreas de construcción que permanenecen allí por años.
¿Y que pasa con la criminalidad; los pobres que no tienen casa, ropa ni comida; la guerra en Irak; la situación de los inmigrantes; el precio de la gasolina; el daño al medio ambiente; la discriminación racial y más.
Me parece que las prioridades están muy mal colocadas. Todo para los puerquitos: emoción, atención y muuuuuuuuuuucho dinero. No es ese el legado que yo quisiera dejar a mis hijos. Es necesario levantar la cabeza y mirar más allá de las fronteras de Arkansas y reconocer que la vida no da envuelve principalmente a los Razorbacks. ¿O será los Racing-backs?
Edición de esta semana
CIRUGÍAS DEL CORAZÓN POR VÍA SUBCUTÁNEA
Nuevas técnicas han permitido las cirugías mínimamente invasivas y tiempos de recuperación mucho más cortos para cientos de pacientes que han sido sometidos al reemplazo de la válvula aortica del corazón por vía de un catéter (cirugía percutánea a través de la piel) en lugar de las mayores cirugías de corazón abierto.    / ver más /
El 15° Festival Literario de Arkansas 2018 incluye en su la lista de autores y presentadores a una variada gama de escritores.   / ver más /
Michel Leidermann
comentario
par Michel Leidermann
En todo EE.UU. los maestros se cansaron del tratamiento que sus gobiernos estatales dan a la educación y a los educadores.  Los gobernadores y las legislaturas republicanas están ahora promoviendo aumentar los impuestos para apaciguarlos. Los legisladores están tratando de encontrar maneras de mantenerlos en las aulas, sin darles un aumento.    / ver más /