México entrenó 1.800 perros antinarcóticos en los últimos 10 años

Educados para encontrar drogas ilegales con su olfato, cerca de 1.800 perros han sido entrenados en la última década por el Ejército mexicano en San Miguel de los Jagüeyes, a unos 60 kilómetros al norte de Ciudad de México, una pequeña población del centro del país.

En San Miguel se sitúa el Centro de Producción Canina, el mayor de su clase en toda América Latina, que desde que fue creado hace 11 años ha proporcionado todos los perros que emplea el Ejército.

El centro mantiene 34 sementales y varias hembras para la cría, y adiestra cada año entre cien y ciento cincuenta cachorros. 

La gran mayoría de los perros son pastores belgas (66%), seguidos de pastores alemanes (24%) y rottweilers.

El plan es orientar la cría totalmente a los pastores belgas, por su mayor rendimiento y resistencia a la adversidad climatológica.

"Si un pastor belga puede registrar ocho carros (automóviles) por hora, el alemán inspecciona tres y el rottweiler dos", explican los tres veterinarios militares que supervisan la cría.

Los cachorros son entrenados primero a través del juego cuando cuentan unos pocos meses, con pelotas y juguetes impregnados de diferentes aromas; su preferencia por uno u otro determinará el adiestramiento que recibirán.

Entre los aromas con los que se les familiariza están los de distintos estupefacientes (cocaína, heroína, marihuana), dólares, varias clases de explosivos y diversas condiciones de cadáveres (fresco, putrefacto y ahogado).

El carácter de cada perro es también determinante para orientarlos hacia una u otra especialidad; los más tranquilos van mejor para la detección de explosivos, ya que uno más nervioso podría provocar que éste detonase al marcar su presencia.

Los perros reciben adiestramiento durante algo menos de un año y después son enviados -junto con su correspondiente entrenador- a las guarniciones militares del país.

Los narcotraficantes intentan burlar el olfato canino con algunos trucos. En Ciudad Juárez se manejan ya cantidades más pequeñas de drogas envasadas al vacío para que sea más difícil su localización.

De igual forma, los perros han tenido que aprender a detectar las nuevas drogas sintéticas que mueven los narcotraficantes que en EEUU, principal consumidor del mundo, han sustituido a la cocaína como el estupefaciente más popular.

En San Miguel los perros aprenden también a someter a los delincuentes: amenazan con gruñidos, apresan con un mordisco, derriban con potente acometida o recogen su arma entre las mandíbulas mientras un soldado apunta al malhechor.

El precio de ser un héroe canino es tener una vida más corta: mientras un perro normal puede alcanzar hasta 16 años de edad, aproximadamente, éstos no pasan de 10, e incluso a partir de los 7 años ya pueden presentar problemas físicos.

Edición de esta semana
CENTRO DE AYUDA A VICTIMAS LATINAS DE VIOLENCIA Y CRÍMENES
Por Michel Leidermann
EL LATINO visitó las oficinas del Centro de Asistencia a Latinos Victimas de Crimen en North Little Rock para conocer detalles sobre esta nueva organización que está ayudando a las victimas latinas (sin importar su condición migratoria) que han sido víctimas de crímenes y hablan poco inglés para ofrecerles ayuda con los tramites policiales/judiciales, apoyo emocional y desarrollar en la victima la confianza y la seguridad en sí misma para prevenir nuevos siniestros.   / ver más /
Michel Leidermann
comentario
par Michel Leidermann
La evidencia está a la vista: la Organización Trump, como decenas de otras empresas también habría contratado inmigrantes indocumentados, copiando de este modo una fórmula bastante conocida de beneficio económico al hacer uso de mano de obra sin documentos y, por ende, mal pagada y sin beneficios de salud. Unos necesitan de otros, cierto, pero la balanza siempre se inclina en favor de quien contrata.   / ver más /