PIONEROS DE LA COMUNIDAD LATINA EN LITTLE ROCK
Por Rafael Nuñez
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Continuando con la entrevista a Luis Reyes, en esta segunda parte nos cuenta sobre el inicio de los programas de radio en castellano y sobre su familia.

 En 1984, me tocó la suerte de fundar el primer programa radiofónico en español en todo el estado de Arkansas que se llama “Mundo Latino”, que aún sigue vigente, y es el de más larga continuidad, no sólo en Arkansas, sino también en algunos de los estados circunvecinos, como Tennessee, Louisiana, Missouri, Missisipi. Mundo Latino se transmite por la radiodifusora pública KABF 88.3 FM, con 100 mil vatios de potencia. 

Fueron los administradores morenos de dicha radio comunitaria los que nos dieron la oportunidad para empezar a transmitir un programa en español. Gracias a esa oportunidad fue que obtuve una licencia federal de locutor el año 1987, válida en todos los estados de la Unión Americana. 

Willy Cosme, que es puertorriqueño, llega a la KABF en 1987 y obtiene igualmente esa licencia federal, y él fue quien introdujo la música salsa y el merengue aquí en Arkansas, y toda la música caribeña.

Después, en 2009, llega a Little Rock la radio “La Pantera” (1440 AM), y en enero 2011, otra más, “La Qué Buena” (1380 AM).

La radiodifusora KABF se fundó en agosto del 1984. Mi participación comenzó en octubre de ese año, y fue algo que se dio de manera casi totalmente espontánea, pues un conocido me avisó que se acababa de abrir una radio comunitaria, y yo simplemente acudí a la estación a ver si había oportunidad de difundir un programa en español. Los administradores, para mi sorpresa, me dijeron que si ya que los latinos, al igual que los afro-americanos, somos una minoría étnica, y esta radio comunitaria se fundó precisamente para eso: para dar espacios de difusión radiofónica a las minorías. 

Cuando me acerqué a la radiodifusora hablé con el gerente Scott Holliday,. Él me dijo que ellos ya tenían contemplado difundir un programa en español, y necesitaban a alguien que tuviera una colección amplia de música y, por supuesto, que hablara castellano, para ser locutor y anfitrión de dicho programa. Inicialmente el programa Mundo Latino únicamente se transmitía cada domingo de 4 a 5 de la tarde. Al segundo domingo de estar yo al aire, empezamos a recibir llamadas de latinos, personas pidiendo que tocáramos alguna canción que recordaban y tenían muchas ganas de escuchar. Entonces nos dimos cuenta de que había latinos escuchándonos. Nos telefoneaban personas mexicanas, centroamericanas, cubanas, etc. 

Con el paso del tiempo, y por la gran cantidad de llamadas, me di cuenta que el programa tenía que crecer, y eso fue cuando invité a Willy Cosme a participar. Pasamos de una hora a dos horas, y después a cuatro horas. Luego, durante ese mismo año de 1987, empezamos a transmitir tanto los sábados como los domingos. 

Yo conocía a Willy Cosme desde 1978. En aquel entonces él vivía sobre la calle Doyle Springs, cerca de la Baseline Road, y laboraba en el Departamento de Educación. Finalmente, hace nueve años, Mundo Latino se empezó a transmitir los siete días de la semana: de lunes a viernes, de las 7 de la tarde a las 10 de la noche; los sábados de 3 p.m. a 8 p.m.; y los domingos de 4 p.m. a 8 p.m.

Aquellos primeros años que viví aquí fueron algo difíciles, algo duros, ya que había que trabajar mucho, casi no había descanso, y por supuesto que yo batallaba con el idioma. Pero también fue una época muy bonita. A mis 25 o 26 años, como toda persona joven, yo tenía muchas ilusiones, y la verdad es que las ilusiones son bonitas. Algo que a mí me parecía muy bello cuando llegué aquí era la unión de culturas que uno encontraba en esta región. También la convivencia con personas latinas de otros países era algo muy bonito. Empezar a conocer la cultura d centroamericana, mexicana, y caribeña, fue para mí algo realmente fascinante. Aprendí a cocinar comida auténticamente mexicana, que por cierto es bastante distinta a lo que aquí llaman comida tex-mex. 

Y también comenzar a conocer los pormenores de la cultura norteamericana fue para mí algo muy, pero muy interesante y atractivo.

Aquí conocí y me casé con mi primera esposa, que era norteamericana, en 1976. Después, en 1979, ella falleció al dar a luz, una niña, que es mi hija mayor, se salvó. Después, en 1980, aquí mismo conocí a mi segunda esposa, con la que soy muy feliz y con la que llevo 31 años casado. Con mi segunda esposa tengo un hijo y una hija. Yo empecé a criar solo a mi hija, y después mis padres me ayudaron. Cuando ella tenía 18 meses, conocí a mi segunda esposa. Ella siempre ha criado a mi niña como su propia hija. Así pues, mi esposa y yo tenemos tres hijos. Mi esposa es profesora, y hoy en día mi hija mayor también es profesora. Mi hija mayor y mi hijo siguen viviendo aquí, y mi hija menor actualmente se encuentra estudiando un doctorado en Carolina del Norte, en la University of North Carolina, ubicada en Chapel Hill.

Cuando yo llegué aquí, era muy difícil conseguir comida latina. Recuerdo que los primeros años, para encontrar productos latinos, tenía que acudir hasta el sector oeste, allá por la Rodney Parham Road, más al oeste de la autopista 430, a una tienda de abarrotes pequeña. Era una tiendita de barrio, cuyos propietarios eran armenios, y allí vendían unos cuantos productos latinos enlatados, como membrillo en almíbar, cajeta, y algunos productos de la marca Goya. Pero era el único lugar en toda la ciudad donde se conseguían productos latinos.

De hecho, cuando yo llego a Little Rock en 1974, no había ni tiendas ni restaurantes mexicanos ni latinos de ninguna especie. Aquí en el sector suroeste sólo existían supermercados y restaurantes americanos, así que yo salía a comer fuera de casa, tenía que conformarme con comer comida americana.

Después, con el paso de los años, tal vez en los 80s, llegó a la ciudad la primera tienda mexicana, que fue el Mercado San José. En aquel entonces estaba por la calle Baseline Road, muy cerca de donde hoy en día está ubicada la tienda de abarrotes La Potosina. Entonces yo ya no tenía que ir hasta el sector oeste, ya que allí compraba todo lo que necesitaba.

Luego, un buen número de años más tarde, llegó La Regional. Y la tercera tienda latina en aparecer aquí en el suroeste fue La Potosina. Y después empezaron a abrir varias tiendas mexicanas tanto aquí en el suroeste de la ciudad como en otros sectores de Little Rock. 

Y las llamadas “loncheras” o “troquitas loncheras” llegaron todavía después, como en el 2000, cuando empiezan a arribar a la ciudad muchos mexicanas que venían de California, y que trajeron con ellos la idea de empezar este tipo de negocio de “taquerías móviles” o “restaurantes sobre ruedas”. Cabe señalar que las “loncheras” habían empezado a aparecer allá en California a fines de los 70s y principios de los 80s. 

Qué diferencia hoy en día, cuando ya hay muchísimas tiendas, restaurantes, loncheras y negocios latinos de todo tipo ubicados en casi todos los sectores de la ciudad de Little Rock y sus alrededores.

Edición de esta semana
FAMILIA LATINA DE ACTORES EN ARKANSAS CENTRAL
El talento artístico entre los latinos as algo casi natural pero lamentablemente en Arkansas Central son pocos los casos en que se destacan por sus diferentes expresiones artísticas, en especial la actuación teatral.   / ver más /
El consulado de México en Little Rock invita al concierto en Little Rock de Paco Rentería, el talentoso guitarrista y compositor mexicano para celebrar tanto el 208º Aniversario de la Independencia de México, así como el Mes de la Herencia Hispana, el lunes, 24 de septiembre, en el Teatro CALS Ron Robinson (#100 River Market Ave.) de 7 a 8:30 p.m.    / ver más /
Michel Leidermann
comentario
par Michel Leidermann
Aquellos que hacen de la política un medio para ganarse la vida, a menudo asumen que, a otras personas, la política les importa tanto como a ellos. Pero no es así.   / ver más /