CONTRAPUNTOS
Por Michel Leidermann

Por primera vez en varias décadas el flujo de inmigrantes que regresan a sus países es mayor que de quienes viajan al norte.

Las mediciones del Centro Hispánico Pew, revelan que desde hace cuatro años un millón de indocumentados mexicanos dejaron Estados Unidos.

Muchos fueron deportados, otros volvieron porque no encontraron empleo y una cantidad importante decidió escapar del clima antiinmigrante que existe en varias regiones del país.

Eso no quiere decir que no vaya a haber emigración, pero es improbable un retorno a la emigración masiva de indocumentados que se observó en los años 90 y en la primera década del 2000, cuando Pew estimó en 2007, el total de mexicanos irregulares en 7 millones, y luego, por tres años seguidos ha ido bajando a 6.8 millones en 2008, 6.7 en 2009 y 6.5 en 2010.

Contrario a la retórica de tener que proteger la frontera, las estadísticas muestran que el número de indocumentados que cruzan la frontera “ cayó “ en más de 70% en años recientes, de más de un millón en 2005 a apenas 286,000 en 2007. De hecho, el flujo migratorio mexicano está “en reversa”, un período de transición que apenas empieza a estudiarse.

El primer ciclo migratorio de mexicanos a Estados Unidos se dio durante la Revolución Mexicana: alrededor de un millón de personas huyó de la violencia. La gran mayoría se estableció en los estados fronterizos, pero algunas decenas de miles tomaron el rumbo más al norte.

La Gran Depresión de 1929 marcó el final de este ciclo migratorio, pues el gobierno estadounidense, ante el crecimiento desmesurado del desempleo, repatrió cerca de 400 mil mexicanos entre 1929 y 1934.

El segundo ciclo migratorio inició con el Programa Bracero de 1942, creado para cubrir las necesidades laborales de la agricultura, pero en Estados como Illinois y Ohio los braceros trabajaron en el tendido de durmientes y rieles. Junto con dicho programa florece también la inmigración indocumentada, pues muchos de los que no eran “enganchados”, cruzaban la frontera ilegalmente; además de los que decidían quedarse cuando su contrato como bracero expiraba.

No fue sino hasta la depresión económica mexicana de diciembre de 1994, cuando se popularizó la idea de que emigrar a Estados Unidos era el mejor camino para salir del atasco económico en el país.

Pese a la Operación Guardián y la Operación Escudo, establecidas con el propósito de detener el ingreso de indocumentados por California y Texas, la migración mexicana siguió aumentando.

Pero con la reciente crisis financiera de 2008, que afectó a muchos empleadores de indocumentados y de varios Estados que aprobaron severas leyes anti inmigrantes, resultó una menor tentación para quedarse.

Desde 2011, unos 6.1 millones de migrantes mexicanos viven ilegalmente en Estados Unidos, según estimaciones de Pew sobre la base de datos de la Oficina del Censo. Durante el mismo período, la población de inmigrantes legales mexicanos subió, de 5.6 millones en 2007 a 5.8 millones en 2011.

Esto demuestra un reacomodo: mientras se redujo considerablemente el número de indocumentados que cruzan la frontera, los que han podido venir legalmente a los Estados Unidos, lo han hecho con visas H2A y H2B, para el trabajo agrícola y de servicios. En el año 2004, por ejemplo, se concedieron 109 mil visas H2, para trabajadores temporales, y en 2009, en plena crisis, se otorgaron 206,144.

Es decir, la inmigración indocumentada ha bajado, pero ha crecido la inmigración legal.

 

Edición de esta semana
¡SUBIERON BANDERA EN OAKLAWN!
Ubicado en el Parque Nacional de Hot Springs, el Oaklawn Racing & Gaming (# 2705 Central Ave. Hot Springs.1-800-OAKLAWN) es uno de los mejores hipódromos en el país desde 1904, y hogar del afamado Arkansas Derby con un premio de $1 millón al ganador. Hoy en día, Oaklawn también ofrece una gran cantidad de diversión y conciertos y máquinas de juegos de azar, día y noche durante todo el año.   / ver más /
¡Nueva sección!   / ver más /
Michel Leidermann
comentario
par Michel Leidermann
El Partido Republicano (GOP) está en problemas más profundos de lo que sugiere la pérdida de un escaño en el Senado en la elección en Alabama. La fuente de ese problema se remonta al 19 de julio de 2016, cuando el GOP aceptó a Donald Trump como candidato a presidente.   / ver más /