Contrapuntos
Por Michel Leidermann

El miedo a la reforma

Para aquellos a los que les gusta creer que los seres humanos son racionales, tratar de explicar la política, puede ser un verdadero desafío.

Por ejemplo, el segmento de la población que tiene menos que temer de una reforma de Medicare o del Seguro Social, es el más temeroso, es decir, los que ya reciben ambos beneficios.

Es comprensible que las personas que dependen en gran medida de estos programas, teman perder sus beneficios, especialmente después de una vida de pagar por ellos. Pero nadie hasta ahora, ha propuesto quitarles los beneficios a los que ya los reciben.

Sin embargo, los opositores a la reforma de estos programas han logrado asustar a nuestros ancianos con afirmaciones y anuncios de televisión infames.

Hay personas que toman en serio esas declaraciones, como la del presidente Obama, de que los republicanos quieren “poner fin a Medicare tal como lo conocemos”.

¿Eso implica que todo en la situación actual, se debe considerar se mantendrá igual para siempre?

A pesar de tales afirmaciones, las matemáticas acabarán con Medicare tal como lo conocemos, por la sencilla razón de que el dinero en caja no es suficiente para seguir pagando por ello. Lo mismo puede decirse de la Seguridad Social.

Lo mismo ha sucedido con los programas estatales de bienestar en los países europeos que actualmente están luchando con la crisis financiera y los disturbios en las calles por personas que se sienten traicionadas por sus gobiernos. De hecho, han sido traicionados por sus políticos, que les han prometido cosas para las que no había dinero suficiente para pagar.

En EEUU no estamos exentos de las mismas cuantas aritméticas que finalmente aprisionaron Europa. Sólo tenemos un poco más de tiempo. La única pregunta es si vamos a utilizar ese tiempo para hacer cambios políticamente difíciles, o si sólo postergaremos los cambios, y seguiremos fingiendo que Medicare tal como lo conocemos, continuara indefinidamente.

Tanto en Europa y EEUU, hay mucha gente que se enoja cuando se les dice la verdad de que no hay dinero suficiente para sostener grandes programas estatales de bienestar, indefinidamente. Pero esa ira podría ser mejor dirigida a los que los engañaron con promesas de beneficios que eran intrínsecamente insostenibles.

Muy simplemente, la Seguridad Social ni Medicare nunca han tenido suficiente dinero ahorrado para cumplir lo que el gobierno se comprometió a hacer.

Estos programas funcionan en lo que sus abogados llaman “pago sobre la marcha”. Es decir, la generación más joven paga el dinero que se utiliza para cubrir el costo de los beneficios de la generación anterior. Este es el tipo de esquema de pirámide financiera que ya tiene a varios estafadores en prisión.

Es por ello que las reformas propuestas para la Seguridad Social y Medicare permitirían a los jóvenes a invertir su dinero en alguna parte donde queda específicamente para ellos, y no se usa como en la actualidad, para pagar pensiones a la gente jubilada, y gastando todo lo que queda para cualquier otra cosa que los políticos quieren.

Se trata de los jóvenes de hoy que van a quedar en la estacada cuando alcanzan la edad de jubilación y descubran que todo el dinero que pagaron ya se gastó. Se trata de los jóvenes de hoy que no van a cobrar nada cuando alcanzan la edad de jubilación, si no se hace alguna reforma substancial.

Intenten conciliar eso con la creencia de que los seres humanos son racionales.

Edición de esta semana
CENTRO DE AYUDA A VICTIMAS LATINAS DE VIOLENCIA Y CRÍMENES
Por Michel Leidermann
EL LATINO visitó las oficinas del Centro de Asistencia a Latinos Victimas de Crimen en North Little Rock para conocer detalles sobre esta nueva organización que está ayudando a las victimas latinas (sin importar su condición migratoria) que han sido víctimas de crímenes y hablan poco inglés para ofrecerles ayuda con los tramites policiales/judiciales, apoyo emocional y desarrollar en la victima la confianza y la seguridad en sí misma para prevenir nuevos siniestros.   / ver más /
Michel Leidermann
comentario
par Michel Leidermann
La evidencia está a la vista: la Organización Trump, como decenas de otras empresas también habría contratado inmigrantes indocumentados, copiando de este modo una fórmula bastante conocida de beneficio económico al hacer uso de mano de obra sin documentos y, por ende, mal pagada y sin beneficios de salud. Unos necesitan de otros, cierto, pero la balanza siempre se inclina en favor de quien contrata.   / ver más /