La Doctora Neonatóloga Franscesca Miquel-Verges:
Por Rafael Nuñez
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La Doctora Neonatóloga Franscesca Miquel-Verges

Por Rafael Núñez

 Decir que el trabajo de la doctora Franscesca Miquel-Verges es estresante, es decir muy poco; ya que expresarlo de tal modo no transmite la verdadera dimensión de su misión diaria en la vida, que es –nada más y nada menos– que salvar la vida de los bebés en Arkansas que al nacer presentan condiciones graves. Así pues, la labor diaria de la doctora Miquel-Verges es, más veces que no, un asunto de vida o muerte.

En entrevista exclusiva con EL LATINO, la doctora Franscesca nos habló un poco sobre sus impresiones generales después de estar viviendo y trabajando en la región central de Arkansas por espacio de tres años y medio: “Yo vine a Little Rock, Arkansas, sin tener muchas expectativas de este lugar. Pero después de estar aquí por tres años y medio, tengo que decir que ha sido una gran experiencia. Desde el punto de vista laboral, tanto el Arkansas Children’s Hospital (Hospital de Arkansas para los Niños) como la UAMS (Universidad de Arkansas para las Ciencias Médicas) me han dado grandes oportunidades. Para mí, es una situación ideal, ya que puedo ocuparme de los pacientes más graves, y además cuento con el apoyo de muchos especialistas. Desde el punto de vista personal, debo decir, antes que nada, que la gente de Arkansas ha sido muy agradable, muy amable hacia mi persona, tanto en el hospital donde trabajo como en la vida en general. He hecho grandes amistades aquí. Por eso, jamás hubiese pensado que después de estar aquí tres años, yo pensaría en quedarme más tiempo. Pero por ahora, no tengo planes de irme a otro lado, ya que es muy difícil encontrar un lugar como este, donde uno es feliz desde el punto de vista personal, y a la vez tiene uno las oportunidades laborales como las que yo he tenido aquí”.

 

E.L.: Usted tiene la oportunidad de hacer en la vida lo que a usted le gusta. ¿Nos podría hablar sobre eso?

Dra. Franscesca: “Yo sé que hay poca gente que tiene esa fortuna, o sea, poder dedicarse a lo que más le atrae. No es una carrera fácil. A veces la Medicina puede ser una carrera muy difícil, y el ver niños enfermos es algo que puede ser muy emocionalmente difícil. Pero para mí no hay nada mejor que poder ver a uno de mis pacientes, es decir, a un recién nacido que estuvo muy enfermo, verlo salir adelante, y luego verlo irse a su casa, con sus papás, y ver la sonrisa de sus papás, y después ver a ese mismo niño en la clínica de seguimiento de la terapia intensiva. Verlo regresar a dicha clínica, y ver que ha crecido y que se está desarrollando bien,… pues todo eso es lo mejor de mi vida. Eso constituye la mejor recompensa para mí, y vale más que cualquier cantidad de dinero, más que todo el oro del mundo. Por eso hago lo que hago. Hay días difíciles, hay veces que no podemos salvar a los pacientes, hay veces que las cosas se complican, pero gracias a Dios esos días son realmente muy pocos. La mayoría de las veces mis pacientes recién nacidos salen adelante. Y para mí eso es lo que hace que todo mi trabajo valga la pena. Hace que valgan la pena las horas largas, las horas de estudio, el estrés, bueno, todo, todo, con tal de que mis pacientes salgan adelante. Por eso y por mucho más estoy muy a gusto aquí en Arkansas. Y pienso que la comunidad latina aquí es una comunidad que aún está creciendo en este estado, y siento que es una comunidad que va a tener grandes oportunidades. Espero que las nuevas generaciones vean el beneficio de poder hablar tanto inglés como español, puesto que eso, ser bilingües, es algo que a futuro les va a beneficiar en el trabajo que tengan, sea cual sea. Es algo que a mí me ha ayudado mucho en mi carrera. Creo que aprender los dos lenguajes es algo muy importante, algo realmente esencial para tener un buen futuro, y sobre todo si pueden aprender ambos idiomas desde chicos, en su casa, con la ayuda de sus padres”.

 

E.L.: Hace rato nos platicaba sobre el hecho de que usted se siente muy orgullosa de las mamás latinas que ha conocido aquí en Arkansas…

Dra. Franscesca: “Algo que a mí a veces me impresiona es que nuestras mamás latinas son capaces de proveer más leche materna que muchas mamás de otras razas o ascendencias. Y eso ya sea sacándose ellas mismas la leche con sus propias manos cuando el niño [recién nacido] está enfermo, o bien, amamantando al bebé. Es algo que se da con mucha frecuencia, y hay gente que me ha preguntado qué por qué creo yo que este sea el caso. La verdad es que yo no sé cual sea la respuesta a esa pregunta. Pero yo felicito a las mamás latinas que están aquí en Arkansas, mismas que a veces no cuentan aquí con el apoyo de sus mamás o sus hermanas [por estar ellas en sus países de origen]. Las felicito por hacer ese esfuerzo, ya que el beneficio de la leche materna es realmente impresionante, sobre todo en los niños prematuros. Y a mí me enorgullece ver que las mamás latinas, muchas de ellas, sí logran dar leche materna a sus bebés. Hay varios estudios científicos que han comprobado las ventajas de la leche materna sobre cualquier otro tipo de leche para los recién nacidos. Para un bebé, simplemente no hay nada mejor. Y sobre todo en los casos de niños prematuros, que tienen más riesgo de tener complicaciones de tipo intestinal, y son más propensos a infecciones y otros tipos de problemas. Para ellos, el beneficio de la leche materna no se puede comparar con ninguna otra cosa”.

 

Trayectoria de la Doctora Miquel-Verges

La doctora neonatóloga Franscesca Miquel-Verges nació en la ciudad de México, D.F., donde también se crió durante toda su infancia y adolescencia. Recibió su Doctorado en Medicina de la Universidad La Salle, en la misma Ciudad de México, en el año 2001. Luego, del 2003 al 2006, hizo su especialidad o residencia en pediatría en el Departamento de Pediatría del hospital Penn State Hershey Medical Center, en la ciudad de Hershey, Pennsylvania. Al respecto, ella comentó: “Quería hacer la residencia en Estados Unidos, y así pues, en julio del 2003 me vine a este país para empezar a hacerla allí en la ciudad de Hershey. Al terminar mi especialidad o residencia en el 2006, me di cuenta de que a mí lo que más me atraía, lo que más me gustaba, era tratar a los niños recién nacidos con enfermedades graves. Esto lo comprendí porque desde el principio de mi residencia me atraía mucho la idea de trabajar en el UCIN (Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales, o bien, NICU, por sus siglas en inglés). Así fue como decidí especializarme en el área o campo de la Neonatología, y para ello me mudé a Baltimore, Maryland”.

Así pues, fue en el 2006, en la ciudad de Baltimore, donde ella comienza a hacer su sub-especialidad o ‘fellowship’ en Neonatología, en el mundialmente famoso nosocomio denominado Johns Hopkins University Hospital.

La doctora Franscesca detalló: “Al terminar mi sub-especialidad en el 2009, decidí quedarme en Estados Unidos, ya que mi interés era tratar al mayor número de recién nacidos que requirieran terapia intensiva, y sabía que eso sólo lo iba a poder lograr aquí en la Unión Americana. Después de indagar un poco, y hacer solicitudes y recibir diversas invitaciones para ir a trabajar a varios lugares, decidí venirme a Arkansas, en específico al Children’s Hospital, debido a que dicho hospital cuenta con el nivel más alto y completo dentro de mi especialidad. O sea, el Children’s Hospital ofrece todos los servicios dentro del ramo de la neonatología, incluyendo una UCIN grande y muy actualizada, con todos los aditamentos y herramientas médicas de tecnología punta”.

Así fue cómo la doctora Franscesca llegó a la ciudad de Little Rock, contratada por Children’s Hospital, el 1 de julio del 2009, y donde piensa permanecer por un buen rato más, ya que, como ella lo expresa en sus propias palabras: “Estoy muy, muy a gusto. Little Rock, y Arkansas en general, es un lugar maravilloso. La gente, los paisajes, mi trabajo, mis amistades,… en fin todo en mi vida hoy en día es verdaderamente fantástico”.

Cabe señalar que además de laborar como neonatóloga en Children’s Hospital, la doctora Franscesca también funge, desde el 2009, como profesora auxiliar de Neonatología del Departamento de Pediatría del Colegio de Medicina de la Universidad de Arkansas para las Ciencias Médicas (UAMS), así como también, desde el 2010, como directora auxiliar de la sub-especialidad de Medicina Neonatal-Perinatal de UAMS.

Y en el Arkansas Children’s Hospital, además de cumplir con todos sus deberes como doctora neonatóloga, también se desempeña, desde el 2011, como la co-directora médica del Sistema de Transporte “ANGEL One” (un servicio del Children’s Hospital que consta de 6 vehículos para transportar pacientes desde cualquier punto del estado de Arkansas hasta Little Rock, incluyendo 4 ambulancias terrestres y 2 helicópteros “Sikorsky S-76” [considerados como verdaderas ‘ambulancias aéreas’, y equipados con todos los aditamentos médicos de alta tecnología]. Angel One cuenta además con contratos vigentes con empresas de aviones de ala fija para poder transportar, en cualesquier momento necesario, pacientes desde las regiones más apartadas del estado). También, desde el 2011, la doctora Franscesca funge como directora del Programa de Resucitación Neonatal del Arkansas Children’s Hospital.

¿Qué es un neonatólogo?

Aunque su pediatra puede resolver la mayoría de los problemas de salud de los recién nacidos, un médico neonatólogo está capacitado específicamente para manejar los problemas más complejos y las situaciones de alto riesgo.

Si el recién nacido es prematuro o tiene una enfermedad grave, una lesión o un defecto congénito, un neonatólogo puede ayudar al momento del parto, y también en el tratamiento subsiguiente del recién nacido. Si se identifica un problema antes del

nacimiento del bebé, un neonatólogo puede involucrarse y consultar con el obstetra o el pediatra en el cuidado de su bebé durante su embarazo.

 

¿Qué tipo de entrenamiento reciben los neonatólogos?

Los neonatólogos son médicos que han tenido:

• Al menos 4 años en la escuela de medicina

• Tres años de residencia en pediatría general

• Tres años adicionales de entrenamiento en el tratamiento intensive del recién nacido

• Certificación de la Junta Estadounidense de Pediatría y del Consejo de Medicina NeonatalPerinatal

 

¿Qué tipos de tratamientos ofrecen los neonatólogos?

Los neonatólogos suelen ofrecer los siguientes cuidados y/o tratamientos:

• Diagnóstico y tratamiento de recién nacidos con condiciones tales como trastornos respiratorios, infecciones, y defectos de nacimiento.

• Coordinar la atención médica y administrar médicamente a los recién nacidos prematuros nacidos críticamente enfermos, y/o en necesidad de ser sometidos a cirugía.

• Asegurarse de que los recién nacidos críticamente enfermos reciban la nutrición adecuada para curarse, sanar y crecer de manera correcta.

• Brindar atención al recién nacido en una operación cesárea o en un parto que implique problemas médicos a la madre o el bebé que puedan poner en peligro la salud del bebé y requieran intervención médica en la sala de partos.

• Estabilizar y dar tratamiento a recién nacidos con problemas médicos potencialmente mortales.

• Consultar con los obstetras, pediatras, y médicos de familia acerca de las condiciones que afectan a los recién nacidos.

 

Los neonatólogos trabajan principalmente en las unidades de cuidados especiales, o en las unidades de cuidados intensivos para recién nacidos, de los hospitales. En algunos casos, después de que un recién nacido ha sido dado de alta de la unidad, un neonatólogo puede proporcionar a corto plazo el seguimiento de forma ambulatoria. El neonatólogo coordinará la atención con el pediatra del bebé.

 

¿Dónde puedo encontrar un neonatólogo?

Los neonatólogos práctican su profesión en hospitales infantiles, en los centros médicos universitarios y en hospitales comunitarios grandes. Su pediatra o ginecólogo podrá contactar y/o consultar a un neonatólogo si su bebé recién nacido necesita este tipo de atención especial.

 

Los neonatólogos: la mejor atención para los recién nacidos

Los bebés recién nacidos no son simplemente adultos pequeños. Un problema médico puede significar un reto especial. A veces los bebés nacen antes de que sus cuerpos estén preparados para salir del vientre materno. Órganos importantes tales como el corazón, los pulmones, el estómago y la piel pueden no ser lo suficientemente maduros para funcionar sin ayuda especial.

Los neonatólogos tienen el entrenamiento especial requerido para evaluar y tratar los problemas médicos de los recién nacidos. Además, los neonatólogos utilizan el equipo que está diseñado específicamente para los pacientes más pequeños.

Si su pediatra sugiere que su bebé necesita para ser evaluado por un neonatólogo, usted puede estar seguro de que su hijo recibirá la mejor atención médica posible.

La Academia Americana de Pediatría desea expresar su agradecimiento a todos los que contribuyeron a este folleto, incluyendo al doctor Lynne D. Willett, M.D., quien se desempeñó como revisor médico principal; y a la Sección de Pediatría Perinatal.

La información contenida en esta publicación no debe ser utilizada como un sustituto del cuidado médico y los consejos de su pediatra.

Puede haber variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar, en base a los hechos y circunstancias individuales.

 

Edición de esta semana
DEBATE BILINGÜE ENTRE CANDIDATOS A ALCALDE DE LITTLE ROCK 
Un debate en el que participaron candidatos a la alcaldía de Little Rock, fue organizado por Rolando Ochoa de la cadena de televisión Univisión-Little Rock, Cesar Ortega pastor de la organización de servicio comunitario basado en la fe cristiana City Connections, y Michel Leidermann, director del periódico en español El Latino. El debate se realizó a las 7 PM del lunes 29 en la iglesia South City ubicada en la Baseline Rd con la I-30 en el Southwest de la ciudad.   / ver más /
El Obispo Anthony Taylor de la Diócesis de Little Rock, publicó una segunda carta el martes, 23 de octubre, actualizando información sobre la actual crisis de abuso sexual por clérigos y la ayuda para las víctimas.   / ver más /
Michel Leidermann
comentario
par Michel Leidermann
Cuando los jóvenes de la antigua Atenas alcanzaban la edad de 17 años, se marcaba un momento en el que pasaban de ser jóvenes a ser considerados hombres responsables para la toma de decisiones sobre la ciudad. De ahí en adelante se les permitía el ingreso a las filas militares para luchar en la guerra.    / ver más /