Marchas no avanzan la reforma
Por Michel Leidermann

Aunque bien organizadas, las  nuevas marchas por la reforma migratoria carecen de arrastre masivo y ocurren en los momentos cuando las prioridades políticas son otras.

El  pasado sábado 12 sólo hubo casi 500 personas de Arkansas y de otros ocho Estados en las gradas del Capitolio en Little Rock, para darle al Congreso nacional una exhortación sobre la reforma migratoria y protestar por la falta de acción legislativa. 

Sin embargo, en el Congreso, donde debe solucionarse este problema, la conversación no gira en torno a la reforma migratoria, sino al cierre del Gobierno, el tope de la deuda fiscal y la polarización ideológica que tiene a demócratas y republicanos en pie de guerra y más divididos que nunca.

Las manifestaciones populares no han tenido la participación amplia de las que se vieron en 2006, cuando miles de personas salieron a la calle para protestar una ley punitiva contra los indocumentados. A lo sumo, la manifestación del sábado en Little Rock alcanzó unos 500 participantes. ¿Qué pasó?

Algunos creemos que los inmigrantes están cansados de años de lucha sin resultado o que simplemente muchos ya no tienen conciencia política. 

Cuando hay un partido de fútbol se llenan los estadios con personas que tienen que pagar boletos, estacionamiento y comidas. Muchas de esas personas son inmigrantes. Pero cuando se trata de justicia social y reivindicación y legalidad para los inmigrantes, se le hace aburrido y no participan.

Para las últimas  marchas y manifestaciones en cientos de ciudades en todo el país, se han movilizaron iglesias y activistas, Dreamers e hijos de inmigrantes, pero también su congregación tiene un límite. Ello demuestra una cierta indiferencia del pueblo indocumentado. Casi la mitad de la gente en las iglesias latinas hoy en día, es indocumentada, tanto en las evangélicas como en las católicas, pero cuando es la  hora de las marchas y concentraciones públicas, apenas participa un 10%. 

Usualmente, los inmigrantes que participan en estas convocatorias, son personas que han sido afectadas por una deportación, ellos mismos están en proceso de deportación o están siendo ayudados y/o presentados por organizaciones activistas como ejemplos de la problemática que viven. 

Posiblemente este haya sido el peor de los momentos pero estas marchas (octubre 5 al 12) pero ya estaban organizadas desde hace tiempo para coincidir con el Mes de la Herencia Hispana, pero justo ahora en Washington no se habla de otra cosa que no sea del cierre del Gobierno.

También indicaron algunos: “la gente ya está cansada de estar marchando, creo que se preguntan para qué,  si ya ni nos escuchan”.

 

¿Mejor en qué?  

Cuidado de la “salud” y “asequible”,  cuando escritos en una misma frase, son una contradicción. La razón por la que muchas personas no tienen seguro de salud es que las personas no pueden pagarlo, las empresas no pueden darse ese lujo y el gobierno que está en la bancarrota, no lo puede financiar.

El problema con la atención de la salud, es que no está al alcance de todos y parece que el gobierno no va a encararse a los sindicatos de médicos, las asociaciones hospitalarias, y las corporaciones farmacéuticas, que son las que encarecen el sistema. 

El mejor, más rico y más poderoso país del mundo tiene un sistema educativo fallido y no tiene un sistema de salud para todos. ¿Mejor en qué? 

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