Escapar de la pobreza
Por Michel Leidermann

Entre las malas ideas institucionalizadas, el entregar contratos estatales por cuotas raciales y étnicas, tiene que estar cerca del tope. Tal enfoque va en contra de la idea de una nación indivisible. Para ello se divide en grupos competitivos a los estadounidenses, favoreciendo a unos sobre otros.

Todo un paquete de leyes en Arkansas podría empeorar ese efecto y parecen diseñadas para crear una segregación inversa. 

Veamos: el Código 15-4-302 (c) anotado de Arkansas, declara que “todas las agencias estatales tratarán de garantizar que el 10% del total gastado en programas de construcción financiados por el estado y en la compra de bienes y servicios para el estado cada año fiscal, sea contratado con empresas de minorías”.

¿Quién califica como una minoría en Arkansas y cómo llegar a ser una oficialmente? 

El Código 1-2-503 anotado de Arkansas, define minoritarios a los negros, latinos, indios americanos, asiáticos o isleños del Pacífico.

El Código 15-4-303 anotado de Arkansas también incluye a los veteranos de guerra discapacitados como una minoría, siempre que la discapacidad está relacionada con su servicio militar.

No cabe duda que más categorías se sumarán de vez en cuando por las modas, las presiones políticas y el cambio de los patrones de inmigración. 

Si los latinos son una minoría en virtud de la ley ¿Esta categoría incluye a los españoles? ¿O las personas de origen español son consideradas europeas en lugar de miembros de “La Raza”? En general los estadounidenses de ascendencia europea no se consideran una minoría étnica. Añadir excepciones, abrumaría la regla.

Luego está la definición de asiático: ¿Incluye sólo las etnias del Lejano Oriente, pero no en Asia Menor? Los Judíos son una minoría, al menos oficialmente, o están excluidos, también? ¿Qué pasa con los árabes? 

¿Alguien puede afirmar que algunos indios Cherokee o Choctaw de Arkansas no tienen ventaja en lo que respecta a los contratos estatales?

Minorías: palabra difícil. Y palabras difíciles hacen leyes aún más difíciles.

Dividiendo a los estadounidenses en grupos raciales / étnicos / lingüísticos nos llevará a un código legal de nuevo orden. La mayoría de la población de Arkansas podría calificar entonces como minoría.

Más notable que la cuestión de fondo sobre la raíz de tales leyes, es que a nadie pareciera importarle. Es como si nadie se atreve a decir lo obvio: En un país consagrado a la igualdad ante la ley, las leyes basadas en la identidad de un grupo en lugar de los méritos individuales, no deben tener cabida.

Hubo un tiempo en Arkansas, cuando las leyes del estado segregaban a los ciudadanos en grupos distintos. Ese sistema de castas fue la segregación racial.

Principalmente la Constitución y las leyes de los Estados Unidos de América, nos unen en lugar de dividirnos. Y porque llegó un momento en que esas leyes de división, finalmente despertaron la conciencia del pueblo norteamericano, que ya no lo podía soportar.

Este país tiene una ley en la Decimocuarta Enmienda (incluye, entre otras, la Cláusula del Debido Proceso y la de Protección Igualitaria) que defiende que todos los ciudadanos tienen derecho a igual protección, sin excepciones.

Martin Luther King Jr. compartió un sueño con sus compatriotas: que vendría un tiempo cuando nuestros hijos no serían juzgados por el color de su piel, sino el contenido de su carácter.

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