¿Deportaciones más humanas???
Por Michel Leidermann

El presidente Barak Obama ordenó revisar las prácticas de deportación para hacerlas más humanas, seguramente después de que Janet Murguía, del Consejo Nacional de La Raza, lo había tildado como el “deportador en jefe”, pues su administración alcanzó la marca de 2 millones de deportaciones, lasque supera que superan todas las anteriores y deja una ola de calamidades en las familias. Después, Obama pidió a su jefe de Seguridad Nacional, revisar el programa de deportaciones para aplicarlo en forma más humana, pero, sin desobedecerlo. ¿Será posible que las deportaciones sean más humanas, cuando son  inhumanas en sí mismas?

Pero si Obama sabe que será muy difícil convencer a los republicanos de la importancia de reformar el sistema migratorio y aprobar cuanto antes una reforma migratoria integral, y tiene el poder para firmar ordenes ejecutivas, ¿por qué no lo hace?

La orden ejecutiva presidencial surge en 1789 y ha sido aplicada desde George Washington hasta Barack Obama. Los presidentes la han utilizado como un poder constitucional que les permite tanto cambiar una política doméstica como ir a la guerra. 

Los distintos presidentes se han valido de ese instrumento a lo largo de sus administraciones. El presidente Franklin Roosevelt lo usó  3,522 veces; Bill Clinton, 364; y Barack Obama, hasta el 27 de enero de 2014, sólo 168 veces.

Esto quiere decir que Obama podría poner en marcha la propuesta migratoria bipartidista  que fue aprobada por los senadores, pero rechazada por la Cámara de Representantes  de mayoría republicana. 

Hay que reconocer que una de las órdenes ejecutivas de Obama en 2012, ordenó el cese de las deportaciones de miles de jóvenes indocumentados que habían sido llevados a Estados Unidos de pequeños. Entonces, ¿por qué no usa nuevamente ese poder y pone en marcha la reforma migratoria deteniendo las deportaciones injustificadas terminando con la tragedia de millones de familias inmigrantes? 

 

¿La escusa de la religión?

El presidente de la cadena de tiendas Hobby Lobby, David Green, insiste en que sus convicciones religiosas cristianas personales significan que su empresa no debería tener que proporcionar cobertura para anticonceptivos en el plan de seguro de salud para sus empleados. 

Pero si Green es tan anti-anticonceptivos ¿por qué entonces Hobby Lobby vende casi nada más que productos fabricados en China?

Uno podría pensar que una corporación “cristiana” se negaría a hacer negocios con un país en donde los cristianos son supuestamente perseguidos por el gobierno.

Además, la China comunista es bien conocida por haber aplicado la ley llamada de “un solo hijo”, y además proporciona abortos a petición, como un servicio de salud del gobierno.

    Parece por lo tanto que Green, quien se opone a ofrecer anticonceptivos incluidos en la ley de salud Obamacare, acepta sin problemas los abortos en China incluidos los trabajadores que fabrican productos para Hobby Lobby, tal vez porque allá  puede pagar sueldo mucho más bajos a los trabajadores chinos.

    Green ha sido bastante prolífico citando versículos de la Biblia en apoyo de sus millones de dólares en ganancias y en contra de la atención de salud para las mujeres que trabajan  para él en Estados Unidos pro se olvidó de las palabras de Jesús “No mires la paja en el ojo ajeno, si no la paja en el tuyo propio”.

 

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