¿Quiénes son los jornaleros?
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En las transitadas esquinas de las ciudades en todo el país, grupos de hombres en ropa de trabajo se reúnen para hacer señas con la mano al tráfico de vehículos, como si estuvieran tratando de llamar a una multitud de taxis. Éstos son los jornaleros, una mano de obra informal que llena los vacíos de la economía oficial.
Cada mañana buscan nuevos patrones, precipitándose hacia las camionetas estacionadas, compitiendo por el trabajo disponible. La paga se negocia individualmente, por hora, por trabajo, o por día. Pintando, acarreando, cavando, podando. Limpian y pulen, colocan ladrillos y azulejos, construyen y derriban, ponen instalaciones eléctricas y tuberías. Hacen todo lo que pueden, y su paga depende del trabajo que se les ofrezca.
En muchas comunidades, estos hombres son inmigrantes con o sin papeles. Aunque su número ha crecido durante la última década, los jornaleros, así como los inmigrantes, no son una nueva parte de la mano de obra estadounidense. En Nueva York, por ejemplo, los jornaleros históricamente han incluido a los inmigrantes irlandeses del siglo dieciocho, a los afroamericanos contratados en el Bronx como empleados domésticos durante la Depresión, y a los estibadores italianos de Brooklyn.
Hoy en día, en muchas partes del país, los jornaleros en su mayoría son inmigrantes de habla española. Los sitios para encontrar trabajo todavía son las esquinas transitadas y, en algunos casos, los centros organizados de trabajo para jornaleros. Estos centros tratan de organizar y proteger a los trabajadores, manteniendo una lista de jornaleros inscritos y asegurándose que los patrones paguen los sueldos negociados y sean responsables de la seguridad de sus trabajadores.
El número de estos centros está creciendo poco a poco, trabajando para organizar a los jornaleros en ciudades como Los Ángeles, San Francisco, Austin, Portland, Seattle, Washington D.C., Chicago y otras más.
Los estudios de investigación y el testimonio de los trabajadores sugieren que estas protecciones hacen mucha falta. Según la agencia de jornaleros más grande del país, los accidentes en el lugar de trabajo ocurren con mucha frecuencia y afectan a un jornalero de entre cada cuatro. El no pagar, pagar mal o reducir la paga deshonestamente por el costo del transporte también son problemas comunes. Por lo menos cinco estados - Tejas, Florida, Arizona, Georgia y Illinois - han aprobado leyes para proteger a los jornaleros y regularizar el trabajo.
Los inmigrantes y otras personas que se vuelven jornaleros muchas veces no pueden encontrar un mejor trabajo de ninguna otra manera. Las razones principales son: no tener una residencia legal, la falta del idioma inglés, la mala paga en trabajos fijos, y la frecuenta oferta de trabajo por día o jornada.
En un reconocido estudio sobre los jornaleros en el sur de California, el 40% de los jornaleros explicó que el motivo principal para escoger este tipo de trabajo, era su condición de indocumentados, y el 21% dijo que el no dominar el inglés era el impedimento principal para conseguir otra clase de trabajo.
En la mayoría de los casos, los jornaleros trabajaban no solamente para mantenerse a sí mismos, sino también para mandar dinero a sus familias, que se encuentran en sus países de origen, enviándoles el 31% de sus ingresos, como promedio.
El panorama de trabajo de los jornaleros tiende a ser muy localizado, y a cambiar rápidamente, reflejando los cambios de la economía y de la corriente migratoria. Aunque la mayoría es latinohablante, otros grupos también participan en este sector de trabajo. Por ejemplo, en ciudades como Chicago, en donde los afroamericanos sin hogar trabajan con las agencias de jornaleros, o en Nueva York, donde los inmigrantes polacos y sijs se reúnen en las esquinas para buscar trabajo.
Para muchos defensores de los derechos de los trabajadores, el debate acerca de cómo proteger e incorporar a los jornaleros a la fuerza laboral regular, mejorando las condiciones de trabajo, se hace cada vez más importante, en la medida en que nuestra economía siga creciendo, buscando incrementar el número de trabajadores temporales, a tiempo parcial y por contrato de corta duración.
Mientras esperan trabajo, los jornaleros pueden presentarse en los nuevos centros organizados de trabajo que se están abriendo y donde tienen la oportunidad de participar en los diferentes programas y servicios que ofrecen tales como:
Un espacio resguardado y no a la intemperie, teléfonos, café y pan, receptáculos de basura y baños que hacen de este proyecto más digno, placentero y hospitalario;
Personal bilingüe para ayudarlos y aconsejarlos sobre sus derechos y obligaciones;
Clases de Inglés, Computación, Alfabetización, Matemáticas, etc.;
Preparación para el trabajo y capacitación laboral, e;
Información por representantes de agencias municipales y estatales que llegan a hacer presentaciones sobre temas en particular.

DERECHOS SALARIALES DE LOS JORNALEROS
Las leyes de los derechos salariales les garantizan a todos los trabajadores el derecho a ser compensado adecuadamente por su trabajo. Estas leyes protegen a todos los trabajadores, incluyendo a los indocumentados, sin tener en cuenta su estatus migratorio. Estas leyes se podrán aplicar aún en casos cuando usted piense que es un “contratista independiente”.
Usted tiene derecho al salario mínimo.
El salario mínimo Federal es $6.15 por hora (según la nueva ley de Arkansas a partir del 1 de octubre) o por la ley “Fair Labor Standards Act – FLSA” (Ley de Normas Laborales Justas) a nivel nacional. Los trabajadores tienen derecho a ganar por lo menos el salario mínimo por cada hora trabajada. Hay algunas excepciones. Algunos patrones les pueden pagar menos que el salario mínimo a los empleados que reciben propinas o a los campesinos.
Usted tiene derecho al pago por tiempo extra (“overtime”).
En general, usted tiene derecho a recibir pago por “tiempo extra” de acuerdo con FLSA si usted trabaja más de 40 horas en una semana. Los patrones deben pagar por lo menos tiempo y medio (1 1/2) del salario regular (la cantidad que un trabajador gana normalmente en una hora) por cada hora que el empleado trabaja más de 40 horas.
Por ejemplo, si normalmente el patrón le paga $8 dólares por hora, esto significa que su“salario regular” es $8 dólares por hora, y su “tiempo extra” es $12 por hora ($8 X 1 1/2 = $12). Entonces, si usted trabaja 50 horas en una semana, debería ganar: ($8.00 x 40 horas) + ($12.00 x 10 horas) = $320.00 por una semana de 50 horas.
Edición de esta semana
JORGE AGUIRRE GARCÍA: ALUMNO SOBRESALIENTE DEL 8º GRADO DE LA CLOVERDALE CHARTER SCHOOL EN LITTLE ROCK
Por Michel Leidermann
Jorge Aguirre García, de 14 años y alumno del 8º grado en la Cloverdale Aerospace Technology Conversion Charter Middle School en Little Rock, ganó la Distinción Nacional por su trabajo académico en Matemáticas completando MATH 180 II que es un sistema integral de instrucción, evaluación y desarrollo diseñado para equipar a los estudiantes con el conocimiento, el razonamiento y la confianza para prosperar en álgebra. Fue uno de tres jóvenes en la nación votados para este honor.   / ver más /
El sábado 9 a las 7 PM, agentes policiales fueron enviados al #8706 Stanton Road casi esquina con Baseline Rd por una denuncia de asalto. A su llegada, los oficiales se pusieron en contacto con José Ibarra, quien informó que había sido apuñalado por Carlos Umberto Ramos de 36 años. Ibarra sufría de una herida de arma blanca en el pecho. Los oficiales también localizaron una segunda víctima, Evedencio Ramón Ordóñez, de 33 años, con una aparente herida de arma blanca en el pecho quien fue transportado a UAMS donde murió más tarde como resultado de sus heridas.   / ver más /
Michel Leidermann
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par Michel Leidermann
Trump está tratando de hacer que EE.UU. vuelva a ser blanco y los demócratas tienen demasiado miedo de denunciarlo tal cual. El ritmo agresivo de deportaciones de inmigrantes, la eliminación del programa DACA y las propuestas antiinmigrantes contra ciertos grupos, tendrán el innegable efecto de retardar la rápida diversificación racial de la población.   / ver más /