¿CAMBIAR LA LEY DE 2008?
Por Michel Leidermann

La Ley de 2008 de Protección a Víctimas de Tráfico de Personas, promulgada por el entonces presidente republicano George W. Bush, está al centro del presente debate político sobre la crisis de los niños migrantes. Dicha ley concede protecciones legales y humanitarias a menores migrantes de países que NO tienen frontera con EEUU. (Centroamérica).

En el perturbado flujo de menores por la frontera Sur, han comenzado a darse explicaciones referente  alas verdaderas razones del éxodo, y acusando a la Acción Diferida de 2012 (DACA) para los Dreamers, como la razón central de la crisis. 

DACA tiene limitaciones y quienes ingresen al presente a los EEUU no cualifican. Además, el flujo de menores comenzó a intensificarse en 2011 cuando todavía DACA no existía. Es una falsedad que lo que ocurre demuestra que no hay control en la frontera considerando que estos migrantes quieren entregarse voluntariamente a la Patrulla Fronteriza. 

El gobierno, al detener, albergar y procesar a estos menores centroamericanos, está aplicando la ley de 2008 que no protege a los menores mexicanos, los que son deportados prontamente. 

La Casa Blanca quiere “flexibilidad” para agilizar la repatriación de los menores centroamericanos que teme sigan llegando con la idea de que ser detenidos supone la permanencia automática. Opositores argumentan que enmendar la ley garantizando la deportación rápida de los menores, frenará a otros de intentar llegar para entregarse a la Patrulla Fronteriza. 

La oposición de los legisladores ha frenado, por ahora la intención de enmendar la ley de 2008, que si no se enmienda, supone que muchos menores, aunque no todos, serían entregados a sus guardianes en EEUU mientras se procesan sus casos, lo cual, muchas veces puede tomar de tres a cinco años porque ya hay una demora en los tribunales de inmigración que estaban atendiendo miles de casos previos a esta crisis.

Si la ley de 2008 se enmienda, muchos temen que eso suponga que los niños sean repatriados a la violencia de sus países y a una muerte segura por el terror que existe en casi todo Centroamérica 

No cabe duda de que la actual crisis es una de refugiados y debe ser tratad como tal. Estos niños deben tener acceso a asistencia legal, a plantear sus casos debidamente ante jueces de inmigración y funcionarios de asilo para tratar de obtener el alivio que les permita rescatar lo que puedan de sus vidas, tras sus horríficos primeros años en países violentos y después del infierno que han tenido que vivir para cruzar hasta EEUU.

Huyen de las narcopandillas que controlan vecindarios y regiones enteras, que buscan reclutarlos, que los violan y que los matan a mansalva. Huyen porque sus propios gobiernos no pueden o no intentan protegerlos. 

Un reporte de la Agencia de Refugiados de la Organización de las Naciones Unidas encontró que no menos de 58% de estos menores enfrentan condiciones que merecen protección. Las peticiones de asilo de nacionales de Honduras, Guatemala y El Salvador no sólo se han disparado en EEUU, sino también en otros países americanos, lo que comprueba el temor a la violencia y NO la intención de venir a territorio estadounidense motivados por programas como DACA.  

Hay quienes dicen que no se puede dejar entrar a todo mundo y  que si los que ya han entrado se quedan, le seguirán otros miles que busquen el mismo ajuste. Pero son niños y una crisis humanitaria merece una solución humanitaria.

 

Edición de esta semana
EL ZÓCALO JUNTO AL CONSULADO CELEBRAN EL DÍA DE REYES
El pasado domingo 7, el Centro de Recursos para los Inmigrantes El Zócalo con el apoyo del Consulado de México en Little Rock, celebraron el Día de Reyes junto a varias familias y voluntarios. / ver más /
Al pastor Martin Luther King Jr. se lo recuerda en Estados Unidos el tercer lunes de enero de cada año, y quizás se le conozca mejor como el principal portavoz estadounidense del activismo no violento por su papel de liderazgo en el movimiento de los derechos civiles de Estados Unidos y su oposición a la discriminación racial.   / ver más /
Michel Leidermann
comentario
par Michel Leidermann
Muchos de nosotros empezamos 2017 esperando lo peor. Y, de distintas maneras, nos tocó lo peor.   / ver más /