¿POR QUIEN VOTAMOS ENTONCES?

El líder de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner es el principal responsable de que no se legalice a 11 millones de indocumentados. En junio del 2013 el Senado aprobó una propuesta bipartidista de reforma migratoria, pero los Representantes republicanos la han boicoteado. 

“No hay nadie más interesado en arreglar este problema que yo”, ha dicho Boehner echándole la culpa al presidente Obama. Es otra excusa. Los republicanos podrían aprobar una ley que entre en vigor en el 2017, cuando Obama deje el poder, pero tampoco están dispuestos a eso.

Todos los congresistas se fueron de vacaciones en agosto completo. En septiembre solo trabajaron 10 días, 2 en octubre, 7 en noviembre y apenas 8 días en diciembre. En esos períodos tan cortos es imposible legislar sobre un tema tan complicado.

Los republicanos, van a sufrir las consecuencias por años. En el 2060 habrá 129 millones de latinos, un 31% de la población. Nadie podrá ser elegido sin el voto latino. Los republicanos podrían perder la Casa Blanca por varias generaciones. Pero hasta hoy, sólo han dado muestras de miopía política y de poca compasión por los inmigrantes.

Así que después de las elecciones la lucha de los inmigrantes se va a concentrar en que el presidente Obama suspenda la mayoría de las deportaciones de indocumentados a pesar de que ha deportado a más de 2 millones y destruido miles de familias latinas en los 6 últimos años. 

¿POR QUIEN VOTAMOS ENTONCES?

 

HAY QUE CONSTRUIR PUENTES Y NO MUROS

La relación entre México y Estados Unidos es muy especial: México no es sólo la puerta de entrada a América Latina, es también un socio económico. Entre todos los grandes temas de esta relación bilateral, el de la migración es fundamental porque toca la vida de millones de personas: 11 millones de indocumentados del lado norte, y más de 20 millones de familiares de estos migrantes del lado sur. 

En un mundo globalizado es natural y hasta deseable que fluyan libremente todos los recursos: capital, mercancías, tecnología y personas.

Hoy, la comunidad latina en los Estados Unidos es joven, creativa y emprendedora, con lo que imprime una gran vitalidad a esta nación. Los argumentos antiinmigrantes no podrían ser más falsos e hipócritas. De hecho, es gracias al flujo constante de mano de obra extremadamente competitiva, que la economía de EEUU ha mantenido su dinamismo por tantos años.

La gran mayoría de los latinos son ajenos a los conflictos que se les atribuyen, muchas veces por racismo. Los latinos no le roban el trabajo a nadie, no explotan los servicios públicos por encima de su contribución impositiva, ni son causa mayor del crimen. Por el contrario: los latinos trabajan jornadas agotadoras, pagan más en impuestos de lo que reciben en servicios públicos y su contribución a la sociedad es invaluable.

Por cada migrante indocumentado existe siempre alguien dispuesto a contratarlo y pagar por su trabajo, su habilidad y su talento. Siempre que se realiza libremente un arreglo, ambas partes ganan. 

Es evidente que ambas economías, México y EEUU son complementarias, lo cual obliga a recapacitar sobre el futuro de la relación de ambos países, en la que un aspecto fundamental es el capital humano.

Se necesita un sistema justo que valore la contribución de los migrantes y que abra la opor. En resumen, necesitamos construir puentes que nos acerquen y no muros que nos separen.

 

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Michel Leidermann
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par Michel Leidermann
El Partido Republicano (GOP) está en problemas más profundos de lo que sugiere la pérdida de un escaño en el Senado en la elección en Alabama. La fuente de ese problema se remonta al 19 de julio de 2016, cuando el GOP aceptó a Donald Trump como candidato a presidente.   / ver más /